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miércoles, 4 de septiembre de 2013

VIUTI recordado en Rebrote en el día de la historieta argentina

Algo de VIUTI y su INOLVIDABLE sentido del humor

En el día de la historieta argentina, hoy,4 de septiembre, compartimos el humor inolvidable del genial "Viuti" (Roberto López,1944-1989).

Feliz día!
Página de Viuti en la antología humorística del año 1979 "Summa/Hummor", publicada por la revista de arquitectura "Summa".

jueves, 6 de junio de 2013

Hugo Pratt, un cineasta de tinta sobre papel. Un artista único, genial e inolvidable.



                         
HUGO PRATT  
/APUNTES PARA UN ESTUDIO SOBRE SU NARRATIVA
“La historieta es cine portátil” / Lucho Olivera.

           
I) Sobre gustos.

Me habría encantado, cómo que no. Pero no lo tengo. Me encantaría poder ver esas publicaciones originales de algunos trabajos de Hugo Pratt, porque además de fascinarme su dibujo sencillo y a la vez lleno de matices, lo que me gusta más en Pratt es que él es (nunca era) es un HISTORIETISTA. No un dibujante o ilustrador que hace historietas y que sobrepone el Ego, el “YO SE DIBUJAR Y QUIERO QUE LO SEPAN” a cada instante. No, él es un historietista, un “Fumettaro” (1) como se decía a sí mismo, y a eso uno aspira a llegar. Es decir: Pratt es antes que nada un narrador, uno que elije dibujar historietas del mismo modo que años después-en los últimos de su vida (2) elije y concreta ser un novelista. ¿Todo para qué? Para contarnos mejor una historia.

Cuando uno piensa en historietista, ¿piensa en todos? Yo no puedo, me vienen a la mente un puñado, algo más: un gran número de artistas, pero no todos. La virtud, si es que hay alguna y yo creo que sí la hay- es ser un narrador, alguien que lo que desea es transmitir de la manera más rápida, sin detalles superfluos, lo que quiere decir. Tan claro y sencillo en sus formas, como eso. Tal vez no sea nada fácil lograrlo, al fin, no son muchos los que –como Pratt- pueden dibujar una sola línea horizontal y que eso sea interpretado por el lector como un desierto. Y que además le dé calor.

                           II) Los ilustradores y los historietistas.

Todo esto no es una admonición lapidaria para con los grandes ilustradores e incluso para con los grandes dibujantes de historietas, al contrario. Me encantan los que trabajan cada detalle del cuadro y enriquecen la página. Pero sucede que  yo como lector, vuelvo si hace falta y retomo el hilo narrativo, y lo hago por gusto y por deformación de los años; vuelvo a leer y mirar cada página. Hablo de la necesidad de ser concretos para narrar y para eso vuelvo todos los días a elegir, a quedarme más-por ejemplo- con el Lucho Olivera que hacía Nippur en los ´60 que con el de los años 80-90 donde el maestro nos pretendía mostrar y demostrar en cada cuadro lo bien que dibujaba. Y entonces hacía unos cuadros, eso, “cuadros” metidos en cada página. El narrador del primer Gilgamesh o del Nippur inicial en cambio es maravilloso: línea y mancha (plano), pluma y pincel al servicio de las formas, de los fondos apenas delineados y de esos rostros únicos. Y al servicio final de la historia a contar. Pero acá el tema hoy es Pratt, el maestro del maestro; uno que dio vuelta para siempre la forma de mirar y ver y leer y disfrutar a las historietas de aventuras.

           III) Los recortes y modificaciones que asesinan la obra.


Una edición con menos cuadros.
Me habría encantado, cómo que no, pero no lo tengo, decía al comienzo. Me encantaría poder ver esas publicaciones originales de algunos trabajos de Hugo Pratt, sin los recortes, ensambles y quitas a que han sometido su obra las muchas reediciones de-por ejemplo- el Corto Maltese. Y si hablamos del Corto, nos viene en seguida a la mente la obra maestra “La balada del Mar Salado” (“UNA BALLATA DEL MARE SALATO” ). Es muy malo para el artista que le cambien o retoquen sus cuadros. Pero al historietista le suele pasar: editores que no consultan, censuras, cambios de último momento, problemas “insalvables” del espacio o lugar, cambios y retoques impostergables, menos páginas (o más, y en este caso le agrandan algunos cuadros o agregan otros, repitiendo partes de la obra sin pensar que es eso: una obra), otro formato, sin o con color (y no como el artista lo hizo ni como sabía que “saldría”) etc.  Hemos visto ediciones como la del Corto en Clarín, de bello formato por lo práctico y buena impresión a color, pero con un insalvable salto y cambio de continuidad en las historias, mezclando así la evolución natural del personaje, la que Pratt le diera. Y hemos visto menos páginas en varios episodios, cuadros faltantes y a veces… invertidos. Los diagramadores luchan muchas veces con el espacio dado y fatalmente pierden la pelea en manos del buen criterio, muchas pero muchas veces. El hecho de sustraerle al lector una viñeta o invertirla, contradice la misma factura inicial que el autor con su impronta de tinta en el papel le ha dado, al crearla. Los ignorantes hacen bien su trabajo diario: lo ignoran. Y cuando el artista de historieta ha planificado su página en lápiz, ha plantado los personajes en los cuadros que ha decidido en número, en cantidad y hasta en formato o dirección, no lo ha hecho para que otro se lo cambie e incluso entremezcle. El dibujante dibuja, y casi siempre centraliza las miradas de los personajes o sus actitudes, es decir que todo señala aunque sea en forma virtual al centro de la página. ¿Para qué? Para  obligar sutilmente al lector a seguir la narración sin “irse” o vacilar, sin quedar unos segundos sin saber por dónde continuar con la lectura. Porque además, en historieta se “lee” la letra escrita y “se lee” la imagen dibujada. Quitar cuadros o viñetas, invertirlos, ampliar o reducirlos, todo ello atenta contra el Diseño original que el artista ha hecho. Y en cuanto a sustraer o robarle literalmente al lector algunos cuadros, me viene rápido a la mente el final del episodio del Corto Maltese en Buenos Aires. Allí el Corto va al cementerio para despedirse de su amiga enterrada, Louise Brookszowyc  y se lo ve dolorido. En la edición mencionada se lo ve sólo de espaldas, falta un cuadro, y la página final queda reducida a sólo 4 cuadros.Un cuadro donde se ve al Corto frente a la tumba, posiblemente conmovido por la situación… que directamente no está, no aparece en esta edición.

                              IV) El narrador a pleno.

Decíamos que el historietista es un narrador y encabezando estos textos he transcripto una frase que Germán Cáceres (3) consiguiera hacerle decir a Lucho Olivera donde el artista expresa muy sincréticamente el porqué de la historieta en sí. Y volvemos entonces a la Balada del Mar Salado de Pratt y a no poder leer primeras ediciones para ver mejor y en forma más cercana a lo que el historietista hizo, es decir: La Obra. Lo que sí he podido conseguir es una edición antigua (4), más precisamente una revista infantil italiana que trae lo que denominaron ellos el “secondo episodio “ y que consta de las últimas 11 páginas de “Una Ballata del Mare Salato”, una edición a dos colores (negro y rojo, con sus matices por la decantación en rosado que da el cambio de porcentaje de trama roja o en gris por el porcentaje de trama negra, más el uso de los marrones, logrados cuando superponen la trama roja a la negra). En esta edición de la Balada…resulta posible acercarse a la primera y original que apareciera en la revista “Sargento Kirk”, Nº1, en febrero de 1967. Como aquella, aquí los cuadros son largos en anchura, con detalles cerca de los márgenes que en las reediciones (en muchas de ellas como la de Clarín) se pierden, son cortadas. Las imágenes acá respiran, sin viñetas a las que se les cambiara el orden y además la cantidad: cada página trae cuatro tiras. 

Hay una página que habla de cierta “vagancia” de Pratt para resolverla en más cuadros o tal vez en la imposibilidad dada por el editor de alargar la historia más páginas, todo lo cual da por resultado gráfico un esperpento como el de la página 7, contando desde la última la del final. La imagen (se puede ver, se adjunta)  tiene en sus dos tiras iniciales exagerados globos de texto donde se ha agrupado una gran cantidad de explicaciones, lo que motiva –todo ello- que el personaje que lee-el Corto- quede en un sector pequeño para ilustrarnos de eso, que nada más lee. ¿Y qué otra cosa podría dibujar allí? Mucho, si hubiera tenido más espacio o ganas de hacerlo, presumo.

             V) Cine en pantalla de papel y con luz de tintas.

Cuando comencé a pensar este texto fue motivado por la imagen de la que hablaré ahora: una página de la Balada del mar Salado. ¿Pero que tendría de especial ésta página? Lo mismo que otras, es una muestra de la alta calidad narrativa de Pratt. Por si hiciera falta decirlo, una página sola de muestra puede-lo mismo que la parte por el todo en la sinécdoque- mostrarnos deliberada y descaradamente al genio triunfal que es Hugo Pratt. Pratt es un historietista, un fumettaro, un narrador único, un genial artista. Y me quedo corto en describirlo, porque en esta página que comento ahora, la situación de drama del argumento se torna en tragedia. Al modo de un clásico griego, la tragedia tiñe de sangre la historia, con contradicciones, con esperanzas definitivamente muertas y con mucho de injusticia y a la vez de impotencia. El personaje central  - Corto Maltese - escucha conmovido como todos en la isla el desenlace de la vida del Teniente Slütter, a manos de un pelotón de fusilamiento. El primer cuadro que inicia la secuencia que lleva  a la muerte del Tte. se inicia con un plano medio suyo, colocándose la ropa del marinero que ha pedido, en un gesto de grandeza patriótica ha decidido morir con un uniforme propio, de su patria, aunque sea de menor jerarquía que la suya. Detrás, el pelotón que lo va a fusilar, parece aguardar respetuoso.

                        VI) Cine e historieta: la secuencia infinita.

El segundo cuadro de esta secuencia final muestra al oficial que empieza a dar la orden, realizado por Pratt en un plano medio de ¾ de perfil, mientras ordena: “Attenti. Caricate: puntate!...”, mientras el Teniente aguarda erguido con gesto de resignada dignidad. Un primer plano del verdugo gritando  “fuego!” con fondo de palmeras tropicales domina el 3er. cuadro. En el siguiente, Pandora Groovesnore escucha entre sorprendida y compungida mientras un brazo seguro y militar la sostiene, dominando su sombra - una gran mancha negra - casi la mitad del cuadro. Lo que logra un efecto que se podría calificar del de una presencia junto a ella. (¿Slütter despidiéndose en el preciso instante de morir?). Tanto Pandora como el Corto Maltese y sobre todo el Corto, son la imagen viva de la resignación y desesperanza. Han tenido que aceptar el fusilamiento de un hombre digno por cuestiones cercanas a la disciplina y justicia militar, la que Hugo Pratt deja en claro desde ésta y otras historias que tienen poco de justicia para con los hombres libres. El Corto reposa - como puede observarse - en una ventana que parece más estrecha que lo necesario, ante la inminencia de esos brazos fuertes que sólo sostienen y apenas eso- el cigarrillo que se consume sin pitar, más que fumando el Corto pareciera estar sosteniendo el cigarrillo porque no puede hacer otra cosa en ese instante. La cara expresa angustia y enojo contenido, en un inigualable trazo de síntesis de Pratt. El cuadro 6 de la secuencia muestra a dos personajes,Caín,el hermano de Pandora y "Tarao", situados en otro lugar pero tan cercanos como para escuchar los disparos finales de la ejecución. Es de hacer notar que toda la secuencia es dominada por los disparos, los que el talento de Hugo Pratt sugiere sin necesidad de dibujar las onomatopeyas correspondientes ni menos a los soldados con las bocas de fuego de las armas, asesinando. Todo es terrible y a la vez breve en esta secuencia, donde la muerte se siente aunque no la dibuje más que en los rostros de los que quedaron para seguir con vida. En otras ocasiones Pratt ha utilizado con eficiencia variadas onomatopeyas, sobresaliendo las de disparos.Sabemos que Pratt es el historietista que en vez del anglosajón "Bang!" comprendió y empezó a usar el ruido más cercano a la realidad,para el sonido del disparo, es decir:"Crak!","Crak!", los ruidos de las armas de fuego versión Hugo Pratt, lo que ha quedado ya como una sonora onomatopeya. Pero como hemos dicho, en el final de la Balada...toma la decisión de no usarlas y con ello consigue una genialidad, al decidir contarnos los disparos y la muerte que traen desde los rostros preocupados y doloridos de los que sobrevivientes. El cuadro 7, ante último, muestra a un oficial británico que le comenta a su superior  que todo ha terminado, lo que le sirve a Groovesnore en el cuadro siguiente, el último cuadro de la secuencia y de la página, casi como con el eco de los últimos disparos resonando  permitirse una ironía cual brutal humorada: “Sí, no soy sordo” le dice, mirando hacia abajo con preocupación y tal vez algo de dolor.
Puede comprobarse el trabajo publicado originalmente con éste,mejor impreso y a color pero con un diagramador asesinando la obra de Pratt,cortando la secuencia, alterando cuadros, quitando pequeñas porciones que no son poca cosa: vean el caso del fusilador gritando y el globo tapando la "sombra"(?) de pandora o del teniente, por ejemplo,en esta edición reciente.



        VII) El Cine en papel.

 Cuando vemos un filme disfrutamos del movimiento y del sonido, sumados a una imagen esplendorosa y cada vez más en tres dimensiones, cercana y “real”. Cuando leemos historietas como esta de Hugo Pratt disfrutamos del buen cine de barrio, del cine de los pobres, del “cine portátil” que es la historieta. Y no falta en ella por supuesto ni la espléndida imagen, ni el color ni el sonido, que como hemos visto Pratt se encarga de mostrarlo en los diálogos y sugerirlo en los rostros y en las posiciones con que ubica a los personajes para contarnos su tragedia. Pratt es un historietista genial, no hace falta decirlo de nuevo, pero tal vez desde ahora podamos también considerarlo como un cineasta genial. Un cineasta de la clase de los que filman sus obras con tinta sobre papel.

Felipe Ricardo Ávila

martes, 21 de mayo de 2013

Lúpin - Parte II de II

LA REVISTA LÚPIN

Lúpin - Parte II de II 

(publicación original: Rebrote blog, 8 de julio de 2007).

sábado, 18 de mayo de 2013

Lúpin - Parte I de II

Continuamos republicando notas del blog original de Rebrote, hoy un completo informe-homenaje a la revista Lúpin y a sus creadores: Héctor Sídoli y Guillermo Guerrero, trabajo ensayístico realizado por Marcelo Piñeiro, integrante del grupo Rebrote. Hay que hacer notar que esta nota fue publicada originalmente y subida al blog por Javier Rago el día 28 de julio de 2007, con Guerrero aún vivo y publicando la continuidad de Lúpin,la que por problemas legales e internos de esos días tuvo que ser rebautizada como "Pinlú".



Recordando aquella revista de historietas con planitos para construir maquetas, aviones, circuitos eléctricos y "abrirle la cabeza" a los niños de entonces enseñándoles a muchos a  pensar.

LA REVISTA LÚPIN

Lúpin - Parte I de II



Foto 1. Original de Lúpin
Dibujo realizado por Guerrero el día 15 de octubre del 2004


En su momento me tocó contar sobre el fallecimiento de un gran compañero de nuestra infancia, adolescencia y adultez que se nos había ido. Se trataba del "Dire" de la revista Lúpin, Héctor Sídoli. Gran historietista, persona(je) increíble y maestro que nos ha marcado a los que hemos leído "la revistucha" durante tantos años.


Con sus enseñanzas sobre la vida sana y al aire libre, el no al pucho, el compromiso con la sociedad poniéndole peros al consumismo y a esta vida moderna de locuras y urgencias, nos ha marcado durante 40 años el camino a muchos jóvenes (y no tanto).


Foto 2. Tapa de Capicúa
Tapa de la Revista Nro. 6 de Capicúa, febrero de 1960



Su compañero de ruta de tantos años había quedado solo para tratar de continuar la obra. Esto no fue posible debido a cuestiones internas. Entonces está tratando de hacer una revista él sólo. Se trataría de un desprendimiento de la anterior que irónicamente frenó su camino en el número 499. Le faltó un número para llegar al tan ansiado 500. Es como quedarse sin aire a un paso de la meta, luego de haber corrido la maratón en las olimpíadas. La sensación para muchos de sus lectores fue esa.


1. LOS AUTORES


GUILLERMO GUERRERO



Dicen que Don Guerrero nació en Buenos Aires el 26 de julio de 1923. Parece ser que la Revista Caras y Caretas le publicó un dibujo cuando Guillermito tenía apenas siete años. Esto fue en un rincón dedicado a los niños. Cómo no podía ser de otra manera, su primer dibujo publicado versaba sobre el vuelo acrobático de aviones.


En 1938 se anota profesionalmente como ayudante de Lino Palacio. Su primera historieta es publicada por el diario La Razón. Se llamaba "Villa Mosquete, 1625".


Foto 3. Resorte
Resorte y El Profe desde las páginas de Capicúa


En 1947 se une a la Revista Rico Tipo hasta su cierre en 1973. Llega a ocupar el cargo de Jefe de Dibujantes. Colaboró en numerosos diarios y revistas, entre ellos el mítico Tit-Bits, la Revista Dislocada, Antena, Avivato y Don Fulgencio.


En los años 40 se dedicó al deporte. Si ven una foto de Guerrero podrán observar que era dueño de un físico atlético a pesar de su corta estatura. Pues bien, parece que el señor Guerrero supo practicar Lucha Greco-Romana, natación, boxeo tanto en el YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes) como en River Plate. Su personaje Mosca Kid es fiel representante de una de sus pasiones. Otra de ellas, tal vez la mayor de todas, la de volar se ve recompensada en diciembre de 1955, cuando se recibe de piloto.


Foto 4. Aniversario
15 Aniversario de a Revista Lúpin, febrero de 1981


Entre sus numerosas ocupaciones se encuentra la de haber sido Vicepresidente del "Círculo de Humoristas Argentinos". También fue uno de los primeros socios de la Asociación de Dibujantes.Es secretario de la "Junta de Estudios Históricos de Villa Urquiza". Dicha junta lo declara "Ciudadano Ilustre de Villa Urquiza". También fue socio vitalicio del "Aero Club Argentino". Es miembro de la CEA (Círculo de Escritores de Aeroastronáutica) y de "Agrupación Chajá", peña de gente aeronáutica que se reúne mensualmente en el Café Tortoni.


HÉCTOR SÍDOLI


Dicen que Sídoli y sus seudónimos Dol y Tito Sol (siempre formando un solcito en la o del apellido, un sol que nunca tenía nubes), dibujó desde que nació, que "en lugar de chupete se equivocaron y le dieron un lápiz". Parece que a los ocho años envió un dibujo a la Revista Bolita y se lo publicaron. Por una de esas casualidades que tiene el destino, Guerrero también había enviado otro que también fue publicado. A los nueve desarrolla un primitivo pero seguro sistema para que sus dibujitos cobren animación. Invitaba a sus amiguitos y amiguitas del barrio a sus proyecciones. Publicó en el Gato Rulito para El Tony de Editorial Columba.


Foto 5. Fiesta de la Redacción
Dibujo realizado por Guerrero para el 15 aniversario en el nro 185 (febrero de 1981) de la revista donde se muestra la fiesta de la redacción


Sus pasiones desde una temprana edad fueron el cine, la fotografía, la electrónica y la astronomía. Trabajó algunos años en Phillips. Como dibujante se inició en la Editorial Siluetas. Luego se fue a trabajar con Divito en la Revista Chicas y en Rico Tipo. Allí publicó la historieta Volantín. Sus dibujos se publican en muchas revistas de Argentina y Latinoamérica. También en Francia Italia y Alemania.


Las nubecitas del apellido de Tito Sol, ese que firmaba formando un solcito en la o del apellido, aparecieron un triste 30 de diciembre de 2006. En ese día el solcito se escondió. Y Lúpin se terminó.


2. LA REVISTUCHA


¿Cómo empezó Lúpin? Una revista que hizo más de 40 años de historia en la historieta argentina. La pregunta nos remonta a otras míticas historietas y a una Argentina que es muy diferente de la actual. Es como si viajáramos a una "Tierra paralela". Más feliz. Más simple.


Su nacimiento se remonta a las páginas de "Capicúa" en 1959. Mazzone tenía a dos historietistas, Guerrero y Sídoli, en su plantel habitual. Uno dibujaba a un piloto de biplano aventurero (Lúpin) y el otro a un científico y su ayudante adolescente (Resorte y El Profe).


Foto 6. Tapa de Lúpin 300
Tapa de la revista Lúpin número 300 de Septiembre de 1990 firmada personalmente por Guerrero y por Dol con sus personajes más memorables. Nótese a los autores entre sus personajes,caricaturizados.





En febrero de 1966, genios Mazzone y Divito, los impulsan a independizarse y fundar su propia revista. Con ellos van Pedro Seguí y algunas de sus creaciones. Primero el cowboy "Johnny Retruenos" y luego "Tuerquita", un corredor de autos joven y audaz y Abel Ianiro, que si bien, por una lealtad típica de esa época, con su suegro Mazzone, no abandona sus publicaciones, les deja a su "Purapinta", guapo porteño de mentira, cobarde y pusilánime, dueño de un físico privilegiado totalmente al pedo. Ese Purapinta tiene un parecido sospechosamente notable con el Johnny Bravo de la Cartoon Network. Parece que la rica historieta argentina tiene sus salieris diseminados por el mundo. Guerrero, Divito y Sídoli fundan Ediciones G.D.S. y deciden publicar la revista Lúpin. Los nombres que se barajaban en un principio para el título eran Aventurietas o Resorte, hasta que finalmente quedo Lúpin. Apareció el 1 de febrero de 1966. La tirada fue de 3.500 ejemplares. Los dibujos de la revista los distribuye por el mundo la United Press International desde Nueva York.



Primero se autodenomina “Revista mensual de historietas y técnicas didácticas para jovencitos”. Luego en el número 447 de diciembre de 2002, el título es Lúpin, historietas y hobbies.


Foto 7. Inicio de Aventura
Lúpin aparece por sexta vez


Una vez fundada "La revistucha", como ellos la llamaban, se puebla de personajes notables. Guerrero aporta entre otros al aviador Lúpin, quien le da nombre a la revista, un aviador que junto con su padre y su abuelo nos cuentan sus aventuras en el presente y en ambas guerras mundiales. Incluso el último de los lupines llega a intervenir en la guerra de Malvinas. De todos modos es una intervención pasiva. No hubo disparos por ese lado.


Foto 8. Tapa de Lúpin en su 30 Aniversario
Tapa de la revista Lúpin número 365 (Febrero de 1996) en su 30 aniversario. Pueden verse los nombres (agregados por mí) de sus personajes más destacados


Piedrito y Saurito, un chico de la edad de piedra y su dinosaurio, la pandilla de Al Feñique, Rey del hampa devenido en ayudante de la policía, el boxeador Mosca Kid y su sparring son algunos de los otros personajes de Guerrero. Por su parte Sídoli, último director de la revista aporta al ya nombrado Resorte y El Profe, con sus aventuras científicas mezclándose con hampones y seres de otros mundos, Saltapones, inventor frustrado que siempre caía parado aún cuando sus inventos nunca terminaban de funcionar, Manija el cameraman, Jopo el reportero, y la mejor de todas, peleándole el primer puesto a Lúpin, "Bicho y el Gordi" con su inseparable compañero Bubi que incomprensiblemente e injustamente nunca fue nombrado en los títulos pero que jamás faltó a ningún número. Eran tres chicos, más o menos vagos, audaces, aventureros, Boys Scouts, libres, rebeldes, metiéndose en cuanto problema surgiera.

Marcelo Héctor Piñeiro.


Nota: La continuación de este trabajo podrá leerse en tres días en este mismo blog: "Lúpin parte II de II".


domingo, 12 de mayo de 2013

Un especial de Malvinas en la Fierro de abril de 2013: "tortas fritas de polenta"

Hoy les traemos al blog una entrevista realizada por Internet al historietista argentino Adolfo Bayúgar, el autor de "Tortas Fritas de Polenta".Verán algunas preguntas, respuestas,re-preguntas en un interesante diálogo (**) con Rebrote, para pensar la historieta

  "Recuerdo todos esos ruidos, pero también los olores: a humo, a sangre, a carne chamuscada..."(*)




Me entero que Fierro (la revista argentina de historietas que resiste desde los kioskos, mes a mes, puntual y prolijamente con una variedad de historietistas casi todos ellos argentinos) sale con un número especial. La obra “Tortas Fritas de Polenta”, ocupa la totalidad del envío. Una rareza dentro de otra rareza, porque los autores no son conocidos por el gran público. Adolfo Bayúgar –dibujante y guionista de la obra, a partir de una inmensa tarea periodística de recopilación de datos y entrevista a Ariel Martinelli, ex soldado en Malvinas- fue uno de los ganadores del concurso que la revista organizara bajo la propuesta de dibujar un guion escrito por Oesterheld. Pero no es un autor reconocido. Hasta este momento. La revista Fierro lo muestra en plenitud, y le hace justicia al aserto de que en cualquier lugar de la Patria surgen talentosos guionistas y dibujantes de historietas. Me leo la obra de una vez, “de un tirón” y siento lo que los autores quisieron proponerme: la emoción surge, al igual que los hechos puramente históricos. Surge el reconocimiento a una narrativa sólida que dibuja página a página una minuciosa descripción de hechos relacionados no solo con los combates de Puerto Argentino en Malvinas en 1982, eje de la trama, sino sobre la vida de un soldado común, un joven al fin, con poca y nada vocación militar llevado a los límites de la guerra. A partir de allí y casi por casualidad me contacto con su guionista-dibujante, Adolfo Bayúgar y él accede amablemente a mi propuesta, la de entablar un dialogo vía internet y responder, contestar, en fin: de intentar un dialogo sobre él, sobre su persona, sus inquietudes y algunas cosas más acerca del trasfondo creativo de esta gran, gran historieta bélica, social, humana sobre una época oscura del país, afortunadamente  superada. Los dejo con el diálogo vía mails y Facebook, casi casi como si lo estuvieran leyendo por sobre nuestras espaldas.
Felipe R. Ávila













• Lunes 22 de abril-17:00
Felipe R. Ávila: Hola! Si te parece, me gustaría escribir una nota sobre tu historieta de Malvinas en mi blog "Rebrote: pensar la historieta". Para lo cual me parece que vendría bien incluir alguna opinión tuya sobre tu propia obra, es decir: algunos detalles más aparte de los que escribiste y dibujaste en esta edición de Fierro. Porque siempre quedan cosas para decir ¿No? Bueno, independientemente de esta solicitud mía, espero que te des una vuelta por mi blog cuando quieras. Me sorprendió tu trabajo, te mando de nuevo mis sinceras felicitaciones.
• Martes 23 de abril- 11:45
Adolfo Bayúgar: Aguantame un par de días, Felipe. Haceme un pequeño recordatorio, con mucho gusto te voy a enviar una notita. Y por supuesto, muchas gracias.
• Martes 30 de abril- 18:47
Adolfo Bayúgar: Queda mucho por contar de Malvinas. Aunque siempre los autores encaramos la cuestión desde la crónica de un ex combatiente. Es muy cierto lo que dice Laura Vázquez en el número 66 de Fierro, de que es difícil encarar el tema desde la ficción. Será por una cuestión de respeto, porque esos "soldaditos" todavía viven entre nosotros, seguramente. Por eso, yo también fui uno de los que contó un relato de un ex combatiente, pero fui un poco más allá y no hice una historieta "basada" en hechos reales. Yo conté el 100% de lo que Martinelli me contó. No es ni más ni menos que eso, sólo lo ordené y le agregué los dibujos con sus secuencias. Pero también yo lo guié hacia dónde quería apuntar con esa historia, al corazón, al sentimiento directamente. Y creo haberlo logrado, es una historia sumamente emotiva. Y cuando recibo los comentarios de los lectores, justamente me agradecen el haberlos hecho emocionar.
• Viernes 3 de mayo- 11:07
Felipe R. Ávila: Muchas gracias,”Fuchi”. Yo fui soldado justo antes de Malvinas (clase 61) y algunas cosas que narraste yo las vivía aunque no estuviéramos en guerra en ese entonces.
Hay un detalle que parece menor pero no lo es, al menos para mí, ya que como te digo fui “colimba”. Y es el hecho del color. Cuando el personaje tuyo le hace comprar calzoncilos de colores…fiuuuú. Recuerdo la primera vez que dejaron que algunos parientes nos visitaran, habíamos estado un mes y medio sin contacto con nadie, en “instrucción”.
Fue algo de improviso, así que no pude avisar a nadie de mi familia. Sólo entraron los parientes de los que vivían cerca. Recuerdo que ver entrar a los civiles, a toda esa gente desordenada VESTIDA DE TODOS LOS COLORES, distintos al monótono verde-marrón que desde hacía 45 días era nuestra vida…recuerdo eso y entiendo lo de los calzoncillos.
Hay más, pero no viene al caso.  

• Viernes 3 de mayo- 11:19
Fuchi Bayúgar: Me alegro que te identificaras con gran parte de la historia.

• Viernes 3 de mayo- 12:11
Felipe R. Ávila: veo en facebook que el gran guionista de historietas Jorge Claudio Morhain hizo una - para mí - completa crítica sobre la historieta de Adolfo. Copio y pego acá:
“No puedo menos que FELICITAR muy efusivamente a Adolfo Bayúgar por el gran trabajo en primer lugar periodístico. Hay que saber extraer del entrevistado esa visión extraordinaria de sus vivencias, esa documentación exacta y precisa. En segundo lugar como historietista: hay que saber volcar una nota periodística en un excelente docudrama de tanta intensidad, con una historia tan contenida, tan cotidiana, tan subyugante, y que deja tanto, pero tanto de sublecturas. Incluso cuenta cosas que no había leído ni oído en ningún lado, aún. Sin duda alguien la llevará al cine.
Luego, agradezco al héroe Ariel Martinelli, el verdadero combatiente. Uno no puede menos que agradecer, que es mejor que compadecerse o enojarse. Gracias por pelear por nosotros, gracias por estar vivo. Y finalmente, no pudo más que felicitar EFUSIVAMENTE a Lautaro Ortiz y a Juan Sasturain por haber tenido la visión editorial de publicar una historia tan coherente, tan profunda, tan jugada a la vez. Con historias así, aguante la Fierro."

• Lunes 6 de mayo- 11:19
 Felipe R. Ávila: te paso algunas preguntas, por ejemplo:
1) ¿cuándo comenzaste a pensar que te dedicarías a hacer historietas? / 2)En ese caso, por qué este trabajo sobre Malvinas? Tenés otros listos para editar, cuáles? / 3)¿Dónde estudiaste dibujo y con quiénes?¿qué edad tenés? / 4)¿A quiénes admirás? / 5)Participaste en el concurso Hora Fierro sobre redibujar algún texto de Oesterheld. ¿Qué podés contar de esa experiencia? / 6) Sentís comodidad al hacer guiones de otro o preferirías realizar -como en Tortas fritas de Polenta...-los tuyos?
• Lunes 6 de mayo- 11:26
Fuchi Bayúgar: OK. Hoy en un rato te lo paso respondido. Gracias, Felipe.
• Lunes 6 de mayo- 11:28
Felipe Ricardo Avila: ¡No hay apuro, Adolfo! Y gracias de nuevo.
• Lunes 6 de mayo- 15:19
Adolfo Bayúgar: A ver,che?

Felipe R. Ávila: ¿cuándo comenzaste a pensar que te dedicarías a hacer historietas?

Adolfo Bayúgar: En realidad siempre me gustó la idea de hacer historietas. Cuando uno es lector y fanático del género, intenta crear sus propios personajes e historias. Pero tal vez nunca me lo creí como un modo de vida, por eso es que recién a esta edad (ya tengo 40 años) publico mi primera historieta extensa. Las publicaciones anteriores, generalmente fueron colaboraciones con revistas (algunas más importantes que otras). Igualmente el primer indicio de que iba por buen camino, fue el haber estado en el podio de "Hora Fierro" en el año 2008.

Felipe R. Ávila: ¿Dónde estudiaste dibujo y con quiénes?

Adolfo Bayúgar: Como la mayoría, al principio fui autodidacta, pero a los 15 años ingresé a la escuela del dibujante Dany Duel, acá en Tres Arroyos, cursé un par de años y luego fue seguir leyendo y observando mucha historieta.

Felipe R. Ávila: ¿A quiénes admirás?

Adolfo Bayúgar: Admiro mucho la historieta con la cual crecí: autores como Pratt, los Breccia, Altuna, Tardi, Liberatore, Spiegelman, Mignola, Crumb, etc., etc., también me gusta mucho el humor de Quino, Fontanarrosa, Caloi, Rep, Nine, de los más jóvenes: Lucas Varela, Diego Parés, Podetti, Max Cachimba y seguiría por largo rato la lista. De algunos algo "heredé", ya sea en el dibujo o en la forma de narrar.

Felipe R. Ávila: ¿Por qué este trabajo sobre Malvinas? ¿Tenés otros listos para editar, cuáles?

Adolfo Bayúgar: Lo de Malvinas fue algo, como ya he dicho en varias notas, una idea /obsesión que arrastraba hacía muchos años y, que, finalmente pude acceder a la buena voluntad de Ariel Martinelli, un ex soldado de Malvinas, y pude desarrollarlo por fin. No tengo otros trabajos listos para editar, pero sí un proyecto, para lo cual estoy documentándome bastante. Está ambientado en una parte de nuestra historia bastante olvidada o descuidada, pero que en estos últimos años está tomando auge con interesantes puntos de vista. Estoy refiriéndome a la mal llamada "Conquista del Desierto".

Felipe R. Ávila: ¿De qué parte de los hechos mostrarías tu visión? Lo pregunto porque es fácil decir 
desde los pueblos originales o contestar desde el conquistador blanco. Pero aun así la pregunta "apunta" a desde dónde vas a narrarla: desde la derrota, la nueva esclavitud, las tierras ganadas, la mirada de niños indígenas, la mirada de niños porteños blancos, desde las mujeres, los viejos, los milicos, en fin que existen muchas posibilidades. ¿cuál sería entonces tu mirada sobre ese hecho de la historia?

Adolfo Bayúgar: Trataría de lograr el máximo grado de objetividad, aunque obviamente uno siempre tiene una postura. Igualmente esa parte de nuestra historia está muy contada desde los fortines (Cabo Savino, Sargento Toro, etc.), donde generalmente los buenos y sufridos son los soldados y los malos y bárbaros, los indios. Yo quiero intentar un equilibrio y hacer entender al lector que todos sufrieron, no sólo el pobre gaucho que era enviado obligado a la "frontera" y se cagaba de hambre, de frío, de calor, también esos "indios" que defendían su tierra que le pertenecía por derecho y de la única manera que sabían detener el avance de hombre blanco, era de manera primitiva, imponiendo su poder/miedo a través, muchas veces, del "malón". Entonces tengo que resolver eso, no tomar parte de ninguna parcialidad. Hay muchos sucesos reales donde conocemos atrocidades o injusticias de parte de ambos bandos.

Felipe R. Ávila: Adolfo, participaste en el concurso Hora Fierro sobre redibujar algún texto de Oesterheld. ¿Qué podés contar de esa experiencia?

Adolfo Bayúgar: Cuando me anunciaron que era uno de los ganadores, me sentí como un jugador debutando en una cancha de primera división. Admiro muchísimo a Oesterheld, lo prolífico y el excelente nivel de casi todo lo que guionó, así que hacer una historieta suya, que además había sido dibujada por un gran maestro (en ese caso Alberto Breccia), y encima me la publicaron en Fierro, la revista que había comprado desde adolescente ... fue fantástico.

Felipe R. Ávila: Sentís comodidad al hacer guiones de otro o preferirías realizar, como en Tortas fritas de polenta, los tuyos?

Adolfo Bayúgar: Me es muy cómodo hacer mis propios guiones, porque ya sabés de antemano cómo vas a resolver casi todas las situaciones. Pero en alguna oportunidad me han acercado algunos pequeños guiones y está muy bueno, porque ya formás un equipo con el guionista y se van sumando los dos trabajos. Creo que si el guión es bueno o muy bueno, es donde hay que poner gran parte del peso en una historieta. Soy de la regla: más vale guión bueno con dibujante mediocre, que al revés.
Por supuesto que me interesaría trabajar con algunos grandes autores como Pablo de Santis, Agrimbau o algún otro que me ofrezca un guión que me motive como para tener ganas de dibujarlo de inmediato.

Felipe R. Ávila: Comparto eso, es más: siendo dibujante aun así defino a la historieta a partir del guión terminado, sea o no explícito, el guión está y marca la narración. Pero en fin...todavía algunos sostienen que es mitad y mitad el mérito de la creación. No estoy tan seguro... ¿qué opinás al respecto?

Adolfo Bayúgar: Yo creo que la idea/guión es fundamental. A veces hemos escuchado que el guionista le dio al dibujante la total libertad de "acomodarse" y poder hasta modificar parte del guión, de acuerdo a sus decisiones. Otras veces el guionista es más rígido y no le acepta sugerencias al dibujante, pero, aunque a veces no aporte más que su dibujo, le da a esa historia el estilo, el carácter al/los personaje/es y por la imagen muchas veces se recuerda a una historieta. Y seamos honestos, muchas veces trabaja más horas el dibujante que el guionista. Por eso pienso que el trabajo puede atribuirse por mitades iguales.

Felipe R. Ávila: Estamos armando un colectivo que propugna la realización de historietas sobre hechos de la historia, esto lo sabe poca gente. Están Morhain, Massaroli, Fer Gris y unos diez más entre los que me incluyo. ¿te interesaría participar en algo así? La idea es propugnar por la realizacion de nuevas historietas que cuentan la historia en forma moderna, dinámica, actual, para enganchar a un nuevo público lector en cosas que tiene que ver con nuestra identidad. Además proponemos la republicación de grandes trabajos como "Patria Vieja" de Oesterheld.

Adolfo Bayúgar: Me parece genial que se cuente nuestra Historia a partir de un género como la historieta. De hecho te comenté que mi próximo trabajo es sobre una parte de la historia argentina. Creo que es algo que se dejó de hacer, que tuvo su auge en la época dorada de la historieta nacional, y que hoy está bastante olvidada. Pero también me parece (muy) importante cómo se encare el trabajo y cómo se resuelva, que no parezca tampoco un par de páginas del "Manual del Alumno Bonaerense", sino que se cuente con la mayor objetividad posible y sin ningún tipo de (auto) censuras. Por supuesto que estoy dispuesto para ese gran proyecto.
Qué decir de esa obra gigante de Oesterheld y Roume y otros trabajos que, seguramente también yo desconozco.

Felipe R, Ávila: Te aclaro que no todos pensamos igual, hay diversidad digamos partidaria, pero todos coincidimos en que hay que reivindicar y re-contar la historia...desde la historieta. Sería dar otra mirada. No por supuesto como bien decis, algo pesado, evitamos mucho los textos horizontales y aclaratorios de lo que la imagen ya cuenta.

Adolfo Bayúgar y la revista Fierro Especial

Adolfo Bayúgar:  A ver, si tomamos en cuenta, por ejemplo, las obras de Oesterheld/Breccia "La vida del Che" y "Evita", observamos que H.G.O, sin pudor, se manifiesta seguidor y partidario de ambos íconos políticos, entonces eso se termina convirtiendo en un panfleto más que en una historieta que relata un hecho histórico. Yo prefiero otro punto de vista, dejando que el lector pueda construir su propia visión. Debe ser porque soy "apolítico". Igualmente, creo que son dos obras excelentemente dibujadas y que no pueden faltar en ninguna hemeroteca de quien se denomine coleccionista.

• Martes 7 de mayo- 11:53
Felipe R. Ávila: Bueno, leyendo “Tortas Fritas con Polenta”…no creo que seas apolítico sino “apartidario”,jeje. En definitiva, aunque uno quiere ser objetivo, eso nunca lo logra. Por ahí sos “equidistante” de lo expuesto, como en una postura en el medio. Pero objetivo creo que no se es nunca. Porque todos estamos formados, tenemos nuestra escala de valores,etc.,y eso nos hace tomar definiciones. Está bien: podés ser más sutil al expresarlas, ponerlas ahí en la hoja como nada o –como bien decís en el caso de Oesterheld- poner todo directamente dando opinión. Lo que no está mal ni bien, es otra forma de contar. ¿No?

• Martes 7 de mayo- 12:00
Adolfo Bayúgar: Claro, seguramente tengo mis ideales y mi personal forma de pensar. Y es cierto lo que decís, es muy difícil (imposible, bah) abstraerse y ser completamente objetivo.
Bueno, espero ver la nota, pasame un mail así te paso las fotos.



Buenos Aires, abril-mayo de 2013.


 (*): de "Tortas fritas de polenta", página 58, revista Fierro N° 78, especial Malvinas, abril de 2013 )

 (**) Diálogo inspirado en el estilo de los "Diálogos de historieta" de Mario C. Carper: