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jueves, 6 de junio de 2013

Hugo Pratt, un cineasta de tinta sobre papel. Un artista único, genial e inolvidable.



                         
HUGO PRATT  
/APUNTES PARA UN ESTUDIO SOBRE SU NARRATIVA
“La historieta es cine portátil” / Lucho Olivera.

           
I) Sobre gustos.

Me habría encantado, cómo que no. Pero no lo tengo. Me encantaría poder ver esas publicaciones originales de algunos trabajos de Hugo Pratt, porque además de fascinarme su dibujo sencillo y a la vez lleno de matices, lo que me gusta más en Pratt es que él es (nunca era) es un HISTORIETISTA. No un dibujante o ilustrador que hace historietas y que sobrepone el Ego, el “YO SE DIBUJAR Y QUIERO QUE LO SEPAN” a cada instante. No, él es un historietista, un “Fumettaro” (1) como se decía a sí mismo, y a eso uno aspira a llegar. Es decir: Pratt es antes que nada un narrador, uno que elije dibujar historietas del mismo modo que años después-en los últimos de su vida (2) elije y concreta ser un novelista. ¿Todo para qué? Para contarnos mejor una historia.

Cuando uno piensa en historietista, ¿piensa en todos? Yo no puedo, me vienen a la mente un puñado, algo más: un gran número de artistas, pero no todos. La virtud, si es que hay alguna y yo creo que sí la hay- es ser un narrador, alguien que lo que desea es transmitir de la manera más rápida, sin detalles superfluos, lo que quiere decir. Tan claro y sencillo en sus formas, como eso. Tal vez no sea nada fácil lograrlo, al fin, no son muchos los que –como Pratt- pueden dibujar una sola línea horizontal y que eso sea interpretado por el lector como un desierto. Y que además le dé calor.

                           II) Los ilustradores y los historietistas.

Todo esto no es una admonición lapidaria para con los grandes ilustradores e incluso para con los grandes dibujantes de historietas, al contrario. Me encantan los que trabajan cada detalle del cuadro y enriquecen la página. Pero sucede que  yo como lector, vuelvo si hace falta y retomo el hilo narrativo, y lo hago por gusto y por deformación de los años; vuelvo a leer y mirar cada página. Hablo de la necesidad de ser concretos para narrar y para eso vuelvo todos los días a elegir, a quedarme más-por ejemplo- con el Lucho Olivera que hacía Nippur en los ´60 que con el de los años 80-90 donde el maestro nos pretendía mostrar y demostrar en cada cuadro lo bien que dibujaba. Y entonces hacía unos cuadros, eso, “cuadros” metidos en cada página. El narrador del primer Gilgamesh o del Nippur inicial en cambio es maravilloso: línea y mancha (plano), pluma y pincel al servicio de las formas, de los fondos apenas delineados y de esos rostros únicos. Y al servicio final de la historia a contar. Pero acá el tema hoy es Pratt, el maestro del maestro; uno que dio vuelta para siempre la forma de mirar y ver y leer y disfrutar a las historietas de aventuras.

           III) Los recortes y modificaciones que asesinan la obra.


Una edición con menos cuadros.
Me habría encantado, cómo que no, pero no lo tengo, decía al comienzo. Me encantaría poder ver esas publicaciones originales de algunos trabajos de Hugo Pratt, sin los recortes, ensambles y quitas a que han sometido su obra las muchas reediciones de-por ejemplo- el Corto Maltese. Y si hablamos del Corto, nos viene en seguida a la mente la obra maestra “La balada del Mar Salado” (“UNA BALLATA DEL MARE SALATO” ). Es muy malo para el artista que le cambien o retoquen sus cuadros. Pero al historietista le suele pasar: editores que no consultan, censuras, cambios de último momento, problemas “insalvables” del espacio o lugar, cambios y retoques impostergables, menos páginas (o más, y en este caso le agrandan algunos cuadros o agregan otros, repitiendo partes de la obra sin pensar que es eso: una obra), otro formato, sin o con color (y no como el artista lo hizo ni como sabía que “saldría”) etc.  Hemos visto ediciones como la del Corto en Clarín, de bello formato por lo práctico y buena impresión a color, pero con un insalvable salto y cambio de continuidad en las historias, mezclando así la evolución natural del personaje, la que Pratt le diera. Y hemos visto menos páginas en varios episodios, cuadros faltantes y a veces… invertidos. Los diagramadores luchan muchas veces con el espacio dado y fatalmente pierden la pelea en manos del buen criterio, muchas pero muchas veces. El hecho de sustraerle al lector una viñeta o invertirla, contradice la misma factura inicial que el autor con su impronta de tinta en el papel le ha dado, al crearla. Los ignorantes hacen bien su trabajo diario: lo ignoran. Y cuando el artista de historieta ha planificado su página en lápiz, ha plantado los personajes en los cuadros que ha decidido en número, en cantidad y hasta en formato o dirección, no lo ha hecho para que otro se lo cambie e incluso entremezcle. El dibujante dibuja, y casi siempre centraliza las miradas de los personajes o sus actitudes, es decir que todo señala aunque sea en forma virtual al centro de la página. ¿Para qué? Para  obligar sutilmente al lector a seguir la narración sin “irse” o vacilar, sin quedar unos segundos sin saber por dónde continuar con la lectura. Porque además, en historieta se “lee” la letra escrita y “se lee” la imagen dibujada. Quitar cuadros o viñetas, invertirlos, ampliar o reducirlos, todo ello atenta contra el Diseño original que el artista ha hecho. Y en cuanto a sustraer o robarle literalmente al lector algunos cuadros, me viene rápido a la mente el final del episodio del Corto Maltese en Buenos Aires. Allí el Corto va al cementerio para despedirse de su amiga enterrada, Louise Brookszowyc  y se lo ve dolorido. En la edición mencionada se lo ve sólo de espaldas, falta un cuadro, y la página final queda reducida a sólo 4 cuadros.Un cuadro donde se ve al Corto frente a la tumba, posiblemente conmovido por la situación… que directamente no está, no aparece en esta edición.

                              IV) El narrador a pleno.

Decíamos que el historietista es un narrador y encabezando estos textos he transcripto una frase que Germán Cáceres (3) consiguiera hacerle decir a Lucho Olivera donde el artista expresa muy sincréticamente el porqué de la historieta en sí. Y volvemos entonces a la Balada del Mar Salado de Pratt y a no poder leer primeras ediciones para ver mejor y en forma más cercana a lo que el historietista hizo, es decir: La Obra. Lo que sí he podido conseguir es una edición antigua (4), más precisamente una revista infantil italiana que trae lo que denominaron ellos el “secondo episodio “ y que consta de las últimas 11 páginas de “Una Ballata del Mare Salato”, una edición a dos colores (negro y rojo, con sus matices por la decantación en rosado que da el cambio de porcentaje de trama roja o en gris por el porcentaje de trama negra, más el uso de los marrones, logrados cuando superponen la trama roja a la negra). En esta edición de la Balada…resulta posible acercarse a la primera y original que apareciera en la revista “Sargento Kirk”, Nº1, en febrero de 1967. Como aquella, aquí los cuadros son largos en anchura, con detalles cerca de los márgenes que en las reediciones (en muchas de ellas como la de Clarín) se pierden, son cortadas. Las imágenes acá respiran, sin viñetas a las que se les cambiara el orden y además la cantidad: cada página trae cuatro tiras. 

Hay una página que habla de cierta “vagancia” de Pratt para resolverla en más cuadros o tal vez en la imposibilidad dada por el editor de alargar la historia más páginas, todo lo cual da por resultado gráfico un esperpento como el de la página 7, contando desde la última la del final. La imagen (se puede ver, se adjunta)  tiene en sus dos tiras iniciales exagerados globos de texto donde se ha agrupado una gran cantidad de explicaciones, lo que motiva –todo ello- que el personaje que lee-el Corto- quede en un sector pequeño para ilustrarnos de eso, que nada más lee. ¿Y qué otra cosa podría dibujar allí? Mucho, si hubiera tenido más espacio o ganas de hacerlo, presumo.

             V) Cine en pantalla de papel y con luz de tintas.

Cuando comencé a pensar este texto fue motivado por la imagen de la que hablaré ahora: una página de la Balada del mar Salado. ¿Pero que tendría de especial ésta página? Lo mismo que otras, es una muestra de la alta calidad narrativa de Pratt. Por si hiciera falta decirlo, una página sola de muestra puede-lo mismo que la parte por el todo en la sinécdoque- mostrarnos deliberada y descaradamente al genio triunfal que es Hugo Pratt. Pratt es un historietista, un fumettaro, un narrador único, un genial artista. Y me quedo corto en describirlo, porque en esta página que comento ahora, la situación de drama del argumento se torna en tragedia. Al modo de un clásico griego, la tragedia tiñe de sangre la historia, con contradicciones, con esperanzas definitivamente muertas y con mucho de injusticia y a la vez de impotencia. El personaje central  - Corto Maltese - escucha conmovido como todos en la isla el desenlace de la vida del Teniente Slütter, a manos de un pelotón de fusilamiento. El primer cuadro que inicia la secuencia que lleva  a la muerte del Tte. se inicia con un plano medio suyo, colocándose la ropa del marinero que ha pedido, en un gesto de grandeza patriótica ha decidido morir con un uniforme propio, de su patria, aunque sea de menor jerarquía que la suya. Detrás, el pelotón que lo va a fusilar, parece aguardar respetuoso.

                        VI) Cine e historieta: la secuencia infinita.

El segundo cuadro de esta secuencia final muestra al oficial que empieza a dar la orden, realizado por Pratt en un plano medio de ¾ de perfil, mientras ordena: “Attenti. Caricate: puntate!...”, mientras el Teniente aguarda erguido con gesto de resignada dignidad. Un primer plano del verdugo gritando  “fuego!” con fondo de palmeras tropicales domina el 3er. cuadro. En el siguiente, Pandora Groovesnore escucha entre sorprendida y compungida mientras un brazo seguro y militar la sostiene, dominando su sombra - una gran mancha negra - casi la mitad del cuadro. Lo que logra un efecto que se podría calificar del de una presencia junto a ella. (¿Slütter despidiéndose en el preciso instante de morir?). Tanto Pandora como el Corto Maltese y sobre todo el Corto, son la imagen viva de la resignación y desesperanza. Han tenido que aceptar el fusilamiento de un hombre digno por cuestiones cercanas a la disciplina y justicia militar, la que Hugo Pratt deja en claro desde ésta y otras historias que tienen poco de justicia para con los hombres libres. El Corto reposa - como puede observarse - en una ventana que parece más estrecha que lo necesario, ante la inminencia de esos brazos fuertes que sólo sostienen y apenas eso- el cigarrillo que se consume sin pitar, más que fumando el Corto pareciera estar sosteniendo el cigarrillo porque no puede hacer otra cosa en ese instante. La cara expresa angustia y enojo contenido, en un inigualable trazo de síntesis de Pratt. El cuadro 6 de la secuencia muestra a dos personajes,Caín,el hermano de Pandora y "Tarao", situados en otro lugar pero tan cercanos como para escuchar los disparos finales de la ejecución. Es de hacer notar que toda la secuencia es dominada por los disparos, los que el talento de Hugo Pratt sugiere sin necesidad de dibujar las onomatopeyas correspondientes ni menos a los soldados con las bocas de fuego de las armas, asesinando. Todo es terrible y a la vez breve en esta secuencia, donde la muerte se siente aunque no la dibuje más que en los rostros de los que quedaron para seguir con vida. En otras ocasiones Pratt ha utilizado con eficiencia variadas onomatopeyas, sobresaliendo las de disparos.Sabemos que Pratt es el historietista que en vez del anglosajón "Bang!" comprendió y empezó a usar el ruido más cercano a la realidad,para el sonido del disparo, es decir:"Crak!","Crak!", los ruidos de las armas de fuego versión Hugo Pratt, lo que ha quedado ya como una sonora onomatopeya. Pero como hemos dicho, en el final de la Balada...toma la decisión de no usarlas y con ello consigue una genialidad, al decidir contarnos los disparos y la muerte que traen desde los rostros preocupados y doloridos de los que sobrevivientes. El cuadro 7, ante último, muestra a un oficial británico que le comenta a su superior  que todo ha terminado, lo que le sirve a Groovesnore en el cuadro siguiente, el último cuadro de la secuencia y de la página, casi como con el eco de los últimos disparos resonando  permitirse una ironía cual brutal humorada: “Sí, no soy sordo” le dice, mirando hacia abajo con preocupación y tal vez algo de dolor.
Puede comprobarse el trabajo publicado originalmente con éste,mejor impreso y a color pero con un diagramador asesinando la obra de Pratt,cortando la secuencia, alterando cuadros, quitando pequeñas porciones que no son poca cosa: vean el caso del fusilador gritando y el globo tapando la "sombra"(?) de pandora o del teniente, por ejemplo,en esta edición reciente.



        VII) El Cine en papel.

 Cuando vemos un filme disfrutamos del movimiento y del sonido, sumados a una imagen esplendorosa y cada vez más en tres dimensiones, cercana y “real”. Cuando leemos historietas como esta de Hugo Pratt disfrutamos del buen cine de barrio, del cine de los pobres, del “cine portátil” que es la historieta. Y no falta en ella por supuesto ni la espléndida imagen, ni el color ni el sonido, que como hemos visto Pratt se encarga de mostrarlo en los diálogos y sugerirlo en los rostros y en las posiciones con que ubica a los personajes para contarnos su tragedia. Pratt es un historietista genial, no hace falta decirlo de nuevo, pero tal vez desde ahora podamos también considerarlo como un cineasta genial. Un cineasta de la clase de los que filman sus obras con tinta sobre papel.

Felipe Ricardo Ávila

lunes, 3 de junio de 2013

Pequeñas biografias de grandes historietistas(4):Alfredo J. Grassi

Pequeñas biografias de grandes historietistas (4):Alfredo Julio Grassi 

ALFREDO JULIO GRASSI, el hombre de los más de treinta seudónimos
Alfredo Grassi y una de sus hijas en el interior de una tumba Etrusca, en Cervetari,Italia, en 1978.

Hijo del Dr. Alfredo Grassi, Alfredo Julio nació en San Vicente, provincia de Santa fe, Argentina, un 9 de julio de 1925. Gran lector, escribe desde joven, pero recién en 1946 comienza a publicar.Utiliza un seudónimo:Fred W. Seymour, uno de los mas de 30 que emplearía en su larga carrera como escritor,guionista de historietas, traductor,periodista y docente en la escuela de cine que él mismo creara.

Su escritura prolija y cuidada se destaca en los géneros que más cultivaría: el policial y la ciencia ficción, con una producción inmensa: Alfredo Julio Grassi ha escrito cerca de 50 novelas. En los años cincuenta trabaja para Editorial Acme publicando novelas policiales dentro de la colección "Rastros" y traduciendo obras de la literatura universal para un público joven con la colección "Robin Hood", cuya imagen creara Pablo PereyraEntre 1957 y 1959 dirigió la revista "Pistas del Espacio" basada en el modelo impuesto años antes (y en el hueco comercial dejado por su cierre) por la pionera y notable "Más Allá", a su vez inspirada en revistas yankis de literatura de CF.

En 1952 ingresa a "Bucaneros". Años más tarde a Editorial Columba y posteriormente a Ediciones Record. Para los EEUU crea la tira para el King Features Syndicateque distribuye en diarios: "Dick, el Artillero", dibujada por José Luis Salinas al comienzo y más tarde por Lucho Olivera. Como ensayista ha publicado en Editorial Columba dentro de la colección "Esquemas":¿Qué es la Historieta? y ¿Qué es la Argentina?.

Alfredo Grassi junto a su esposa, a comienzo de esta década.

Fue editor de la revista Centuria, con abundante material de ciencia ficción, casi todo suyo,con su nombre o con seudónimo. También hizo novelas de cowboys y por supuesto miles de guiones de historietas para múltiples editoriales argentinas e italianas.

Buena parte de sus relatos de ciencia ficción están reunidos en antologías. "Y las estrellas caerán" (1967) y "En la isla y otros relatos de fantasía" (1970), son algunos de los más destacados títulos.

Grassi además de escritor ha sido un militante político dentro d elas filas de la U.C.R. En 1965 como interventor del gobierno creó en el instituto del cine, la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC). Durante el gobierno del Dr. Arturo Illia (1966) presidió el Instituto de Cine de la República Argentina (INCAA) y luego continuó como interventor durante la dictadura de Onganía. Más adelante, cuando llega a la presidencia Alfonsín, asume como subgerente de ATC (Argentina Televisora Color, la actual Televisión Pública, canal 7). Ha dictado clases de cine en el ENERC que él fundara. 

Una de sus obras recientes es el cuento breve Los confines con clara continuidad con la de su anterior cuento Las zonas, una de sus historias preferidas, incluído en la antología "Los universos vislumbrados" .En la actualidad vive en la ciudad de Buenos Aires y continúa escribiendo.
Muchos recordamos a "Yo, Ciborg" y a "Ronar" o a la serie "Galaxia Cero",todas dibujadas por Lucho Olivera en la década del setenta y para Ediciones Record como algunas de sus historietas más logradas.
Tal vez sea "El dulce color de las Estrellas", la historieta aparecida en julio de 1974 en el número 1 de la revista Skorpio -su primera colaboración con la editorial- una de las más estremecedoras visiones sobre la condición humana, muy en línea con el pensamiento Bradburiano sobre las civilizaciones que se extinguen.
Felipe R. Ávila

Nota: Agradecemos las fotografías aquí presentadas, las que pertenecen a Alfredo Grassi y fueron enviadas gentilmente a Rebrote para complementar toda entrevista o informe que lleváramos adelante.

viernes, 31 de mayo de 2013

Rescate: Carlos Trillo autobiográfico

Recordando el dìa que le escribimos sólo para preguntarle sobre viejos personajes suyos y nos respondió con su amabilidad y calidez habitual.
CARLOS TRILLO

El 7 de mayo se cumplieron (¿ya?) dos años de la muerte del guionista y escritor Carlos Trillo, mientras estaba de paso por Londres con su esposa. Trillo es el autor de muchísimas historietas memorables de las que –arbitrariamente- citaré sólo tres para no abundar: “El Loco Chávez”, “El último recreo” y “Cibersix”. Pensando en tal vez poder escribir una nota homenaje, algo sobre él comencé a buscar en mis archivos y al escribir la palabra “Trillo” entre ellos me surge un archivo con una especie de descripción “autobiográfica” que el propio Carlos Trillo nos hiciera el favor de escribir sobre parte de sus tareas, allá por la década inicial de su profesión, en los años sesenta. ¿Cómo vino este archivo a parar acá? Hace unos años, en el grupo de yahoo “Eternautas”, con algunos amigos estábamos dialogando sobre cuestiones de la historieta, habíamos empezado por dar cada uno nuestras impresiones personales acerca de cuáles eran las diez(10) mejores historietas que leímos alguna vez cuando surgió el tema de la autoría de Trillo en algunos jingles publicitarios. Transcribo a continuación los mails que nos enviamos. Me pareció al releerlas el otro día de una frescura tal que dejar sólo el contenido duro sobre datos, personajes, etc., nos haría perder la voz de Carlos Trillo, motivo de nuestras inquietudes tanto como de cada uno de nosotros en esos momentos. Lo leo y me vuelvo a reír con las “salidas” humorísticas de Marcelo Piñeiro, je,je,je. En fin, acá va completo:

20 de abril de 2005 grupo Eternautas:
Felipe Ricardo Ávila escribió:

Estoy absolutamente de acuerdo con la lista de Marcelo, y fiel al espíritu que nos nuclea en “El Club del buen Leer”, podemos leer estas listas de Grandes éxitos de Trillo al compás de alguno de los Jingles publicitarios que hizo al comienzo de su hermosa carrera. Ejemplo: (a ver, Sergio y Oso, canten conmigo):

"Si me mandan al banco voy contento / porque me dan el 24 % / y hasta yo tengo una cuota a plazo fijo / en el Banco Popular argentinoooooooooooooooo / Voy volando como el viento...”
(El "Che, Pibe")

-0-

Marcelo Piñeiro escribió:
si la habré cantado!!!
No la tenía esa!!
Saludos,
Marcelo
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Fabio Blanco escribió:

La pifiaste feo, Felipe. Ese jingle es de Dolina.
Fabio

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Marcelo Piñeiro escribió:
La jodimos Felipe, me hiciste entrar como un yobaca!!
Saludos,
Marcelo.
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Felipe Ricardo Ávila escribió:
Amigo: no me conocés? Me puedo eqwuivocar, ves? pero es de Trillo, te juego lo que quieras. si no, preguntale. Decime y te paso el mail.

carlostrillo@fibertel.com.ar

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Marcelo Piñeiro escribió:

BOLUDO!!!! El mail de Trillo!!!!!! Y qué carajo le pregunto???????????

A ver si nos entendemos, es como si me das el del Tanque Rojas!!!
Queledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigoqueledigo

 Que me firme el libro del Loco Chávez???

En dónde está? en Argentina?
Encima que soy recholulo!!!
Le pregunto lo de la canción y me manda a la mierda...

Saludos,
Marcelo.
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Felipe Ricardo Ávila felipericardoa@yahoo.com.ar escribió:
Tranquilo, a ver: una inyección con Calmol por aquí!!! Un poco de Nervocalm, también, eso...así, va respondiendo...
Míreme, Marcelo, siga la luz, míreme...esssssso. Míreme tranqui. Usté va, le escribe, y chau. Le dice:(le doy letra)
Estimado Carlos Trillo, bla,bla,bla. Colaboro con la gente de Rebrote. El otro día en una lista  X se entabló una pequeña charla sobre sus principales obras. Recopilando lo que piensan los lectores, ahora chateadores, vamos a tener más claro el perfil o blablabla para hacerle en breve una entrevista (Te aclaro que cuando vayamos, VOS VENÍS; SKUCHASTE???) bueh, sigo:
y entre las dudas, se planteaba algunas cosas que hizo en su etapa de publicista, por ejemplo: ¿es cierto que los jingles del "Che pibe" y otros son suyos? en tal caso, le agradezco si me puede facilitar y ampliar la información, bla,bla,bla, y le agradezco la atención prestada. Chau... (a vos, no, a Trillo, che)

Felipe.

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Felipe Ricardo Ávila felipericardoa@yahoo.com.ar escribió:
Decile que colaborás con Rebrote, y que por eso te di su mail, así no se chiva, el maestro Trillo.

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Marcelo Piñeiro escribió:

Te reenvío lo que le mandé a Trillo y su contestación.
Saludos (y gracias),
Marcelo.

Estimado Carlos Trillo, además de ser uno de los tantos admiradores que tiene, suelo colaborar con la gente de Rebrote.

Si me permite robarle un poco de tiempo le cuento que si bien lo primero que pensé que había leído de Ud. era "El Loco Chávez" allá por el 77 después me entero que en realidad lo leía desde mucho más chico, ya que todavía recuerdo a "La Familia Panconara, una familia muy rara" (conservo un Panconara de un Jack) y a las historietas de Billiken de Mc Perro, personaje que recuerdo con mucho cariño. Por lo que entonces resulta que lo conozco desde hace mucho más tiempo.

Obviamente que luego tuve la oportunidad de admirar grandes historietas como Alvar Mayor, Merdichesky, Las Puertitas del Señor López, El último recreo, y Charlie Moon entre otras.

Bueno, eso a Ud. poco le dirá ya que debo ser uno más entre todos los que lo importunan con estas cosas. Así voy al punto esencial por el que le escribo:

El otro día en una lista, Eternautas, lista en la cual ahondamos temas de la historieta argentina en general, no sólo de la de Oesterheld, se entabló una pequeña charla sobre sus principales obras. Recopilando lo que piensan los lectores, ahora chateadores, vamos a tener más claro su perfil para hacerle en breve una entrevista. Siempre que contemos con su acuerdo previo, lógicamente.

Entre las dudas, se planteaban algunas cosas que hizo en su etapa de publicista, por ejemplo: ¿es cierto que los jingles del "Che pibe" y otros son suyos? en tal caso, le agradezco si me puede facilitar y ampliar un poco la información. Estaba la duda de si pertenecían a usted, a Dolina o a ambos.

Le agradezco la atención prestada y le envío un cálido abrazo.

Marcelo H. Piñeiro

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Carlos Trillo escribió:
 Fecha: jueves, 21 abril 2005 10:04:22 -0300
 Asunto: Consulta sobre jingles
 De: Carlos Trillo
 A: Marcelo Piñeiro

Hola, Marcelo, te contesto más o menos a todas las cosas.
Nunca trabajé en el suplemento Mac Perro de Billiken (que era buenísimo.)

Sí trabajé mucho para García Ferré, un poco en Anteojito y bastante en Antifaz, donde hice varias aventuras de la Familia Panconara (que no era un invento mío sino un personaje de la editorial). También escribí – bajo la supervisión de Alberto Heredia – algún ANTIFAZ Y ZANZIBAR JOE y alguna historia de EL TOPO GIGIO. E inventé un personaje para la televisión, que salió en EL CLUB DE HIJITUS interpretado por Chela Ruiz, que se llamaba PATÍBULA.

Donde sí trabajé escribiendo cuentos presuntamente humorísticos con remate fue en el Patoruzú semanal de sus últimos años.

Con Dolina trabajamos juntos en el departamento de promociones de Canal 13 y escribimos para SIETE DIAS, a cuatro manos, una serie de cuentos con un personaje llamado TONY AVILA, EL DETECTIVE POETA. Con Dolina, después, en Satiricón, escribimos notas también a cuatro manos.

Después, en la agencia de publicidad del BANCO POPULAR ARGENTINO, inventé, con el director de arte Luis Cesario y con dibujos de Jorge Sanzol, el personaje de EL CHE PIBE, con el que hicimos una campaña gráfica importante y un comercial de televisión en el que el jingle fue compuesto (y rimado) por Dolina.

Escribí los guiones de muchos comerciales de televisión entre los ´70 y los ´80, algunos bastante conocidos en esos años. Pero nunca hice jingles, por ahí le puse letra a alguno, pero de música no sé nada.

Espero que los datos te sirvan, preguntá lo que quieras, te mando un abrazo,

Carlos