Hace muchos años, en mi época de estudiante de Diseño en la Facultad, recibí en mano este documento para poder desarrollar una tarea relacionada con la comunicación.Lo guardé amorosamente. El citado texto-que hoy desclasificamos para todos los lectores de Rebrote- es la suma de las indicaciones que el autor de Patoruzú les entregaba a los guionistas que comenzaban a trabajar con él en la realización de las historietas del indio,de Isidoro y de Patoruzito especialmente. Aunque como verán, hay más personajes (secundarios) detallados. Como me fue entregado en mano para ser utilizado en razón del tema de estudio -año 1987- y la fecha de su publicación data de 1973 creo que ha llegado la hora de sacarlo del archivo y darlo a conocer masivamente.
Todo el texto tanto como las imágenes que eventualmente acompañen estas notas son copy de sus autores y/o herederos legales y la inclusión en este blog es solamente por divulgación y como parte del hecho periodístico. Es interesante ver como calificaba Dante Quinterno a sus propias creaciones, pues el texto que adjunto aquí mismo se le adjudica y es un detallado inventario de las características, procederes y saberes de los personajes, junto a las prohibiciones que deberían tener en cuenta a la hora de escribir. Leemos:
"Patoruzú jamás vacilará ni por un instante en quitar el pan de su boca para dárselo a quien esté más necesitado. Nunca se lo mostrará borracho o fumando, o poseído por ningún otro vicio. Su alma es la presa más codiciada de Satanás, quien tendrá que resignarse a no alcanzarla nunca".Con esta introducción, aún el más negado y desconocedor del universo Quinterno de los aspirantes a guionistas sabía a que atenerse.
Pero es cierto también que así como una editorial marca su territorio publicable, y por eso también qué cosas no publicaría jamás, es cierto también que el autor de Patoruzú tenía una alianza con sus lectores. No por repetitivos en sus procederes -sino tal vez justamente por ser previsibles- ellos seguían comprando sus historietas y revistas. Todos saben la fórmula del superhéroe: siempre vencerá y su nobleza será mayor a la del común de la gente. Y aún así despierta interés para volver a ser leído. Sobre las lecturas posibles a esta historieta se ha escrito mucho y desde distintas y hasta opuestas visiones. Son igual de interesantes las opiniones tanto de Oscar Steimberg como las de Emilio Corbiere desde la izquierda o Roberto Fontanarrosa (en el prólogo al libro de Patoruzú de Clarín) con sus cómicas descripciones:
"(Patoruzú) tira el córner y lo cabecea". Es cierto que, legalmente, se lo deberían haber anulado (Castrilli lo habría hecho) porque un mismo hombre no puede tocar dos veces seguidas la pelota tras un tiro libre. Pero, por suerte, debe haber habido algún rebote, algún roce imperceptible que validó su cabezazo furibundo. Hoy, la televisión lo habría detectado.".
Quinterno fue sin dudas un extraordinario dibujante, mucho mejor que muchos de los que continuaron sus historietas y ayudaron a multiplicar las aventuras. Algunos de nosotros disfrutamos más las que el propio autor creara y junto a un buen vaso de vino podemos hoy leerlas y releerlas con ese placer cercano al que teníamos de niños.
Cuando las disfrutábamos de panza al suelo con un vaso de Tody o alguna gaseosa fresca en la mano,mientras el mundo,ajeno, se complicaba demasiado más allá de las fronteras de nuestra niñez.Felipe R. Ávila.

Mas datos: El texto con las instrucciones fue escrito en el año 1969,lo que se sabe al leer las instrucciones sobre la relación de Patoruzú con las mujeres de su época.
La segunda parte en tres días en este blog.




