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viernes, 2 de diciembre de 2011

Seis años se cumplieron el 11-11-11 sin Lucho Olivera


"Confesiones de Invierno" Nº 09

Lucho Olivera, padre de héroes inmortales.

Nunca imaginé en aquellas felices horas de mi niñez leyendo el D´Artagnan que traía el Nippur dibujado por Lucho Olivera que un día yo sería uno de los portadores de su féretro, ni imaginé tampoco que otra de las manijas del cajón mortuorio sería llevada por un acongojado amigo y coterráneo del maestro, un ilustrador e historietista único, me refiero a Ricardo Villagrán. Lucho, su gran amigo, había muerto. Tanta tristeza nos dejaba su ausencia como algo de paz, porque Lucho había dejado de sufrir y esa larga agonía había terminado. Nacían los recuerdos ante la ausencia inevitable, y se comenzaba a vislumbrar,ya ahí, su estatura de Gran Artista argentino de proyección internacional. Algo que Olivera siempre fue, pero que muchas veces no se resaltó en vida.
Ese día, el del sepelio, ya lo había escuchado de labios de conocidos, familiares y amigas del gran artista. Martha, la hermana indómita y leal de Olivera lo había expresado tiempo atrás –y en una entrevista exclusiva a Rebrote- pero ahora la frase caía otra vez, contundente, hermosa y desafiante: “Nippur de Lagash fue creado por Lucho, por el sólo, allá en Corrientes”



Ricardo Luis Olivera o simplemente, Lucho Olivera, como firmara tantos de sus trabajos gráficos, es por sobre todo, un narrador. Estamos rescatando muchas historietas escritas y dibujadas por él antes del éxito fulgurante de Nippur y de Gilgamesh, y otras cuantas de esos mismos años de oro. Asombra ver como empatan en calidad el texto y el dibujo en aquellas historietas, y como se eleva la categoría del ilustrador a la de Artista, en tantas portadas para revistas populares de editorial Columba, especialmente (aunque no excluyentemente).

Gilgamesh el inmortal nace de dos vías concretas de inspiración, a saber:

1) Su conocimiento profuso de la civilización Sumeria, y del poema de Gilgamesh, el más antiguo conocido de la humanidad arcaica, en particular.
2) Su total cohesión con la obra de Stanley Kubrik, el notable cineasta británico, padre de “la patrulla infernal”, “Espartaco” y especialmente “2001, Odisea del espacio”. Lucho siente al salir de ver esta película que ese es el camino ético y estético que este realizador le está marcando.
Por eso cuando “viste” a Gilgamesh con naves y ropas de astronautas similares a las del film, lo suyo es además de un homenaje, una prosecución en el papel de lo que lo atravesó espiritualmente desde la pantalla. Nada es igual para nadie luego de este filme, menos para el Artista Olivera, sensible y creyente en una mente Universal más poderosa que la de cada debilidad humana.
Pero Gilgamesh, el Inmortal, de Luis Olivera, en textos y dibujos, no es más que una evolución cultural de estas dos vertientes citadas. La cultura es eso: tomar una información o algo de un sitio pero dar a partir de eso una respuesta distinta y original. El poema primigenio le da basamento y sentido: buscar el no-morir, existir un poco más. El filme le da el contenido y el continente: los colores de los trajes, la tecnología y el pretexto. Que desde las cavernas hasta el 2001, el hombre es y será el mismo. Las mismas dudas, las mismas preguntas. Y la trascendencia: el astronauta aquél de la película que se ve en el final a si mismo mas anciano y luego como un nuevo ser creado, universal y cercano al Dios, encuentra en Gilgamesh (el de la historieta realizada aquí en el Sur del planeta, en Buenos Aires, por un artista de origen correntino) a su mejor continuador. Porque Lucho le agrega otro factor: el sentido de la muerte.
Cualquiera que lea esos Gilgamesh escritos y dibujados por Lucho en los años que van desde 1969 a 1974, los primeros y originales, verá que hay mucha mas profundidad y a la vez simpleza para narrarlo que en los posteriores episodios de Sergio Mulko en guiones (donde la idea de Dios en relación a los hombres da un giro y cambia 180 grados) y ni que hablar de los episodios más famosos, los que salieron recién en los años ochenta bajo la pluma dúctil y preciosa de Robin Wood. En ellos hay más aventura, por el ir y venir y la lucha del héroe, que Sentido de Trascendencia y de la muerte. El sentido de la muerte en los capítulos iniciales de Gilgameh por Lucho Olivera es claro: de nada vale ser inmortal si los que uno ama se mueren. Así de sencillo, hermoso y profundo. Gilgamesh carga con la inmortalidad como una condena, pero ante la menor posibilidad de perderla y no cumplir con su objetivo de ser guardián de la semilla humana que viaja por el espacio en la nave Prometeo en forma de 100 bebés hibernados, en ese instante, Gilgamesh desea vivir. Hasta el último momento se revela así su verdadera condición humana la que salta por sobre la máscara del héroe. Y cambia la pregunta inicial que se hacía Lucho: “¿por qué la gente ha de morir?” por la otra: “¿De qué sirve vivir para siempre si uno está solo, sin la gente que ama?. Notable, profundo, y gritado desde una historieta: como tal, popular, masiva, muchas veces mal impresa y muchas más veces mal leída.

Luis Olivera es el padre de Gilgamesh, eso está publicado, escrito y existen variados testimonios de ello. Pero también figura – y se lo conoce- como el primer dibujante de Nippur de Lagash, aunque algunos preferirían decir de Lucho que es en realidad el co-creador de la serie. Hemos escrito en varias oportunidades como si bien Robin escribe cientos de episodios, la característica humana de Nippur con ese aire a sufrido ser, sabio, melancólico y con algo de lejanía con los restantes mortales pareciera haber sido inspirado a Robin Wood directamente del trazo de Lucho. Este artista le da veracidad al héroe sumerio, carnadura humana, contradicción y sentido. Desde la musculatura, propia de alguien que camina años y años y es dado a ejercicios pero que no consume “anabólicos” (como los hipertrofiados superhéroes del Imperio Norteamericano). Desde esa naturalidad que los lectores han advertido en cientos de cartas durante años, hasta la mirada, el gesto, que Lucho le imprime y es el del desterrado o tal vez, el del que añora la vuelta a su tierra (Lucho-Nippur) entre las aguas de ambas Mesopotamias (argentina y la Asiática, la de Sumeria).
¿Pero es Lucho el verdadero “padre absoluto” de Nippur?
La prima de Lucho, Berta, precisa el dato. Pero es algo que es vox populi entre los allegados al gran maestro desaparecido el 11 de noviembre del año 2005: “Sí,-aclara- Luis empezó a pensar y escribir la historia del héroe, de este héroe sumerio, en la casa paterna, en la cocina la escribía, te digo más. La dirección: Hipólito Yrigoyen 1998, Corrientes (capital). Tendría Lucho por entonces unos diecisiete años, más o menos”. Y prosigue: “el papá de Lucho era militar, como ya saben, por eso ellos (se refiere a la familia Olivera en pleno) vivieron por varios lugares de la provincia, como Curuzú Cuatiá e incluso un tiempo en Mercedes, hasta instalarse acá en Buenos Aires. ¿Cómo lo recuerdo?¡Y cómo no lo voy a hacer, si cuando Lucho comienza a publicar seguido a Nippur de Lagash, todos veíamos esas historietas maravillosas! Y recordábamos el hecho. ¿Por qué no reclamó ni dijo nunca en voz alta esto, el mismo? Bueno, no lo se. Tal vez por su forma de ser, su carácter, fue siempre un Caballero".
Javier Rago y yo le contamos a Berta - le recordamos- que ya aparece la firma de Robin Wood en esos primeros capítulos. La familia en pleno alega que es inconcebible que existieran en ese momento dos personas a las que les interesara por igual el tema Sumeria y que supieran tanto. Y se juntaran para hacer esta historieta. Según ellos, Luis Olivera “ Lucho” para todos, era el erudito, el que se fijaba y estudiaba la forma, el peso y el material de las armas mesopotámicas, el tamaño de los cascos, etc. El “experto”, joven y talentoso habría sido el que hubo de pedirle a su joven amigo de entonces, Robin Wood, que hiciera un guión. Pero la cosa no habría quedado ahí, en el pedido, sino que –todo parece indicarlo por los testimonios-, Lucho le habría contado a Robin la trama de –al menos- dos de los primeros cinco capítulos en cuestión de Nippur de Lagash.

“Mire, Felipe- me dijo un día en tono confidencial el Gran Maestro argentino, Lucho Olivera- hay cosas que es mejor dejarlas así, dejarlas como están, no “levantar polvo”.
Esa frase del maestro podría tener -seguramente- otras lecturas, en su mente colosal. Había que dialogar una media hora con Lucho para saber lo gratísimo y a la vez difícil que era seguirle una conversación, por el grado de coherencia en su exposición (a veces mas un soliloquio que una charla conmigo) pero uno más tarde agradecía escucharle y ver como enhebraba el discurso y retomaba siempre el punto al que quería llegar, ante el mío, bastante más disperso.
Algunos llegaron a decir de Lucho Olivera que estaba loco. En realidad no lo estaba, pero algunos simplemente no lo entendían. No querían o no podían. Porque Lucho tenía una mente brillante, un conocimiento mucho mayor que la media de la gente y una forma de ser que lo hacía más parecido al genio metido en un laboratorio que a un simple pintor. Pero además de tener una mente brillante, matemática y científica, tenía también el costado del artista. Los dos hemisferios cerebrales hiper desarrollados. Hipersensible y respetuoso. Humilde hasta el extremo de rendir culto y pedir homenajes a muchos colegas antes que a él mismo. Y de callar a veces cosas que sabía, que prefería dejar en el olvido tal vez, sólo tal vez, por una amistad que había sido, hace mucho, pero mucho tiempo atrás. O por simple pudor y sencilla humildad.

Felipe Ricardo Avila.

Más sobre Lucho Olivera en:
http://www.rebrote.com.ar/
Transcribo ahora parte de una carta entre la hermana de Lucho y yo, con fecha 3 de marzo de 2006

"Querida Martha:
No quiero ponerte más triste, pero debo decirte que cada uno de nosotros lo recuerda con mucho afecto a Lucho y la admiración por su trabajo colosal (a la postre, lo que la mayoría conocerá por siempre de él) va creciendo. Nosotros hacemos lo posible, te lo aseguro, para difundir su obra vasta, inmensa. Como te prometí, siempre en algún número de Cine Portátil habrá al menos un dibujo o mención a Lucho. Porque los que la hacemos somos sus seguidores(hemos luchado siempre contra nuestras debilidades en el manejo del lápiz y la pluma queriendo mejorar y aprender para emular al maestro), sus admiradores (seguimos fascinados cada curva, cada pincelada, cada recoveco de sus ilustraciones), y sus discípulos (tratamos de contar buenas historias desde el texto o con la imagen, pero siempre con una mirada crítica sobre la sociedad, valorizando la dignidad del ser humano y también su grandeza, esa que sale de vencer sus temores y seguir adelante). La verdad, se lo extraña a Lucho. Y no sólo por la falta de publicaciones con sus trabajos, también en esa cosa cotidiana, en esa llamada telefónica que podía hacerme un domingo a la tardecita para comentarme algo que le interesaba visto en algún programa de cable, Discovery, por ejemplo. Su lucidez espantaba a algunos. A mi me espanta la mediocridad generalizada".

Próxima nota (05/12/11): Martha Barnes brillando en la realización gráfica de "Cuentos del Emir", con guiones de José Luis Arévalo, para la revista femenina "Intervalo", de Editorial Columba.

martes, 29 de noviembre de 2011

Los sobrecitos de azúcar dibujados por Carlos Garaycochea

Cuando los dibujantes humorísticos hicieron gráfica para empresas fuera del campo editorial/ Carlos Garaycochea y el azúcar.
Acerca de una pequeña gran obra, memorable pero...olvidada por las nuevas generaciones.

1/ La anécdota y el contexto histórico:

La pareja se sienta a la mesa pequeña de un bar en Buenos Aires. Pueden ser también dos amigos los que se sientan, incluso dos niñas (o dos pibes), que abrirán esos sobrecitos de azúcar para endulzar la leche chocolatada. Los sobres, estos sobres, uno los ve y dan ganas de guardarlos.Y eso hacen, ya que están muy bien dibujados, con viñetas humorísticas de temas deportivos.Sin textos, sólo acción que deviene en moviviento desde el dibujo en dos dimensiones por la expresividad del artista. Estamos viendo una esce
na común en la década del sesenta, mientras gobierna de facto un militar,Onganía, y las Universidades reciben palazos en vez de dinero. Y reciben también a cientos de policías entrando a sus aulas y derritiendo la ley: porque las Universidades son autónomas, está vedado el paso a cualquier fuerza represora.Y sin embargo, entraron "La noche de los bastones largos" (1) como se la conoció. Mientras tanto, el café en la taza o en el pocillo recibía y seguiría haciéndolo un azúcar pura y blanca como el humor que ilustraba una de las caras. El dibujante:un joven genio vernáculo,Carlos Garaycochea, uno de los seguidores locales de Saúl Steimberg(2) con más talento (otros podrían ser Osky,Caloi, Quino,Landrú,etc.La lista es larga, por talento y por seguidores).
En la imagen adjunta: Saquitos de azúcar ilustrados por Carlos Garaycochea, para la empresa "La Pataia",en la década del sesenta.Arriba y abajo:Garaycochea enseñando en su escuela durante la última década.

Carlos Garaycochea: "Mi madre era maestra, de manera que cuando yo iba a Bellas Artes, ella seguía un poco mi carrera. Y un día sale el primer libro de Steimberg, “Todo en líneas”, con el prólogo de Conrado Nalé Roxlo, y me lo compró. Posteriormente salieron otros libros de Steimberg, carísimos, pero ese era una versión popular, y además cuando me encontré con Steimberg, es como encontrarse con el hombre que hizo las cosas que uno toda la vida quiso, y me iba a dormir con el libro a la cama , jejeje…
Rebrote: Muchos lo nombran a Steimberg como el inicio…
Garaycochea: Claro, es que una escalera no se hace de un solo escalón, Cuando aparece un escalón como Steimberg, hay un montón de gente que sube" (3).



Rebrote de la historieta nacional, un pequeño renacer de nuestra pasión por esos cuadritos que conforman la secuencia. Un rebrote de la narración popular. Aquí estamos.Seguimos. Gracias a todos los que pidieron por la vuelta.

Felipe R. Ávila

Notas:
1
)Ocurrió el 29 de julio de 1966.

2)Más información completa sobre Saúl Steimberg en:http://infomudi.blogspot.com/2011/05/recordamos-saul-steinberg.html

3)Carlos Garaycochea entrevistado por Rebrote.Fecha: 3 de noviembre de 2006.Lugar: Escuela de dibujo Garaycochea, Av Santa Fe 1480 1° piso C.A.Bs.As.Entrevistan en el bar de la escuela, Marcelo Piñeiro y Felipe Avila.Fotos: Marcelo Piñeiro.
Próxima nota (02/12/11): Seis años sin Lucho Olivera / Apuntes basados en las entrevistas a la familia realizadas por javier Rago y Felipe Avila en días cercanos, posteriores a la muerte del artista. La opinión crítica acerca del origen de "Nippur de Lagash". La tristeza de la inevitable pérdida y la certeza de la inmortalidad del Artista correntino.

viernes, 25 de noviembre de 2011

cinco meses como cinco siglos

VUELVE REBROTE
de la historieta nacional y popular
Bueno, volvimos, cuatro meses y medio,bah. Desde principios de julio que no nos comunicábamos. Pero ya casi estamos de regreso.
Hubo mucho trabajo de digitalización, de ordenar los archivos
(algo imposible), de conseguir materiales que sean interesantes y como siempre totalmente elaborados por el grupo Rebrote, es decir: originales.
Esperanos. Se terminó el descanso,je,je.
Gracias a los amigos que preguntaron cuándo volvíamos , cuándo retomábamos este encuentro con la historieta nacional y los artistas que la produjeron, la producen, y enaltecen. A esta forma de comunicación antes masivamente popular, hoy redirigida desde otros soportes como lo digital o desde nuchas veces costosos libros, bautizados como "Novela Gráfica". Está bien, que así sea.
Gracias a Jorge Pérez Perri, a Marcelo Piñeiro, a Javier Rago, integrantes del grupo Rebrote por los aportes constantes que muchas veces no llegan a verse masivamente, pero están.
Gracias a los amigo/as Ernesto "Neto" Parrilla, José Massaroli, Marcelo Bukavec, el Oso Marinozzi, Diego D80 y Martha Barnes entre otros, y especialmente gracias a Julio Lagos, por acompañar este proyecto y preguntar en estos meses por nosotros y por nuestra vuelta.
En esta semana subiremos un material que creemos será interesante.
Acordate de entrar un ratito a leernos.
Felipe R. Ávila
Próxima nota (29/11/11):
Cuando los dibujantes humorísticos hicieron gráfica para empresas fuera del campo editorial:Carlos Garaycochea y el azúcar. Acerca de una pequeña gran obra, memorable pero...olvidada por las nuevas generaciones.

lunes, 4 de julio de 2011

FIN




FIN


El blog entra a partir de esta fecha en un período de descanso pero volverá, seguramente,renovado y mejor.

Queda a consideración de ustedes, queridos lectores, poder ir dejándome algunos mensajes en la parte del blog que corresponde.

Los mensajes ayudan siempre.

Muchas gracias por leer habitualmente este sitio virtual donde amamos tanto la LI.V.Ic. o historieta que -inexplicablemente- queremos o intentamos poder entenderla.

¿Hay que entender lo que amamos o basta con el disfrute y el placer de la lectura, casi infantil en el modo del regocijo individual?

Volvemos dentro de poco (eso deseo), ya que hay mucho material que estamos digitalizando para poderlo compartir.

Felipe R. Ávila

Imagen: Nippur de Lagash por Robin Wood dibujado por Lucho Olivera en versión alemana.

viernes, 1 de julio de 2011

Las siete ciudades de Chicomoztot, página 11 (final)









Página 11 (final) de “Manuscritos Apócrifos de la Conquista”, episodio “Xavier Casto de Zamora: las siete ciudades de Chicomoztot”, obra de Jorge Claudio Morhaín con dibujos de Felipe R. Ávila. Documentación gráfica: Marcelo Héctor Piñeiro.



Gracias a todos por haber seguido su lectura con atención y fidelidad.

Nos veremos pronto, si Dios quiere.

Felipe.
























Próxima entrada (04/07/11)

martes, 28 de junio de 2011

Las siete ciudades de Chicomoztot, página 10





Esta es una de las páginas que más placer me dio, que más me gustó dibujar.(¡Gracias por pasarme este gran texto, Jorge!)





Página 10 de “Manuscritos Apócrifos de la Conquista”, episodio “Xavier Casto de Zamora: las siete ciudades de Chicomoztot”, obra de Jorge C. Morhaín con dibujos de Felipe R. Ávila.
























Próxima entrada (01/07/11): Página 11 (final) de “Manuscritos Apócrifos de la Conquista”, episodio “Xavier Casto de Zamora: las siete ciudades de Chicomoztot”, obra de Jorge C. Morhaín con dibujos de Felipe R. Ávila.

sábado, 25 de junio de 2011

Las siete ciudades de Chicomoztot, página 9









Página 9 de “Manuscritos Apócrifos de la Conquista”, episodio “Xavier Casto de Zamora: las siete ciudades de Chicomoztot”, obra de Jorge C. Morhaín con dibujos de Felipe R. Ávila.




















Próxima entrada (28/06/11): Página 10 de “Manuscritos Apócrifos de la Conquista”, episodio “Xavier Casto de Zamora: las siete ciudades de Chicomoztot”, obra de Jorge C. Morhaín con dibujos de Felipe R. Ávila.