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Este Blog te ofrece cada tres días una nueva nota, con material original, escrito y producido en su totalidad por el equipo de Rebrote.



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sábado, 23 de marzo de 2013

Entrevista a Ricardo Villagrán



ENTREVISTA POR INTERNET

RICARDO VILLAGRÁN,

EL GRAN ILUSTRADOR E HISTORIETISTA ARGENTINO MAESTRO DE DIBUJANTES,

UN ARTISTA QUE HA HECHO ESCUELA CON SU ESTILO INCONFUNDIBLE





   Nos conocimos un día de la década del sesenta, pero él no lo supo entonces. Yo era un niño que disfrutaba con la lectura de historietas y él ya era un gran autor consagrado, dibujando personajes reales llenos de acción y aventura. Yo leía Dartagnan, la revista más dinámica y avanzada de la tradicional editorial Columba. Digo que nos conocimos aunque en realidad, yo era el que reconocía su estilo y lo intentaba copiar. Me bastaba ojear la revista para distinguir de una vez a algunos de los grandes autores, por sus estilos inconfundibles. Ricardo Villagrán - a él me refiero - es uno de esos artistas únicos y de cuyo trazo -siempre moderno y atrapante- uno no puede tener dudas. Su estilo de texturas increíbles y de una calidez expresiva ha sido casi una marca de la editorial tanto dibujando filmes adaptados a historieta como llevando adelante -sobre todo en la década del setenta- esos personajes memorables: el hitita Hatusill amigo de nippur, el gigante Or-Grund o ese otro grandote acompañado por el hombre del brazo mutante: Mark, el sobreviviente del holocausto nuclear escrito por Robin Wood. Luego hizo otras muchas series y sabemos que su arte llegó a EEUU y dibujó una variedad de éxitos. Por gracia de Internet y de algunos amigos de Rebrote y del grupo Woodiana, más la cercanía virtual del Facebook, nos conectamos con el artista Ricardo Villagrán, el que aceptó amablemente que le hiciéramos una entrevista, ocurrida en el mes de marzo de 2013.

Página de "La era del Nigromante" con guión de Eduardo Mazzitelli y dibujo de Ricardo Villagrán, publicada en la revista Nippur Magnum Super Anual Nº 37, del mes de septiembre de 1993.Imagen gentileza de Juan Carlos Massa.



SEUDÓNIMOS TOP SECRET



Rebrote: Quería referirme a esos años allá por 1971 o 1972 cuando en la revista Top ilustrabas las primeras tapas, entiendo que el seudónimo “Ric” es tuyo, ya que también lo usabas en los inicios en Códex. La pregunta es:  ¿Por qué no firmabas con tu apellido en Top?¿Era por alguna situación de exclusividad con Columba?



Ricardo Villagrán: Firmaba con el seudónimo "Ric" desde que tenía 16 años y estudiaba en Bellas Artes.

Cuando me llamó Cesar Spadari para crear una nueva revista. Hice un boceto y le puse como título "Top Secret" (porque todavía no tenía nombre la revista). 
El seudónimo Ric lo puse por mi cuenta. No tenía exclusividad alguna con Columba. 
Al mismo tiempo que mis hermanos y Lucho (Olivera) se enteró (Antonio) Presa cuando salió el primer Top. En ese tiempo fue famosa la anécdota que se contaba del editor en jefe de Columba que, mirando un ejemplar de Top, comentó: “A mí me gusta más Villagrán”.



Rebrote: Esto es una gran revelación, entonces el nombre de esa revista habría surgido como consecuencia de esa sugerencia tuya, muy bueno.



Ricardo Villagrán: Sí, a César le gustó pero dejó sólo "TOP".



Rebrote: El seudónimo Ric es tuyo… ¿qué otros seudónimos utilizaste en  toda tu trayectoria?



Ricardo Villagrán: En otras tapas de Columba puse, Boch y Ferrozo ...Y algún otro ,pero no sé si para Columba.



Rebrote: “Ric” deriva de Ricardo, ¿pero y los otros? ¿Te acordás ahora por qué te pusiste Boch o Ferrozo?



Ricardo Villagrán: Boch, porque cuando era chico mis tíos me decían "El Bochita" Ja, ja! El otro, no sé. Creo que lo inventé.





HABLANDO DE TÉCNICAS DE HISTORIETA


Rebrote: Siempre que vas a plantar una página ¿comenzás a hacerlo en lápiz como se estila  o directamente en tinta?


Ricardo Villagrán: Comienzo con un boceto muy liviano a lápiz, pero no lo termino mucho porque no me gusta dibujar dos veces lo mismo.



      Rebrote:  ¿Qué preferís utilizar ahora y si en aquellos años usabas otra pluma? Me refiero al entintado. ¿Pincel, Rotring, otras plumas, etc.?



Ricardo Villagrán: Ahora uso mucho plumín o plumas que traigo de USA. Para Columba, use la pluma  porque tenía que seguir el estilo de Lucho en Nippur. Pero en Mark y Or-Grund era casi todo pincel.



Rebrote: Admiras a Harold Foster, lo sabemos ¿podés enumerarnos otras influencias artísticas?



Ricardo Villagrán: Sí, siempre admiré mucho a Hal Foster. Pero para mí lo máximo fue Alex Raymond. Por eso, cuando algún alumno de PAFA (Pennsylvania Academy for the Fine Arts)  me pregunta quien fue A. Raymond, me ofendo !!!! (risas)

 También influyeron mucho en mí, Campani, M. Caniff. F. Robins, J. Severin. Jack Davis y muchos otros, argentinos y norteamericanos.

Fotografía de Ricardo Villagrán con su nietita, tomada de su Facebook.





      Rebrote: ¿En qué te basaste en Nippur para la construcción del personaje de Hatusil, en el texto de Robin solamente o en qué? Es un personaje memorable ese.



     Ricardo Villagrán: Para la fisonomía de Hatusil , no usé ninguna referencia de algún actor o personaje del momento. Para la cara de Hawk, sí. Use el rostro de Kirk Douglas. Burt Lancaster y K. Douglas eran rostros muy difundidos en las películas de la época. Es más. yo se lo mostré a Robin  y le gustó. Pero no sabíamos que Mulko había hecho otro. 
     
     Rebrote: Ricardo, a qué te referís con esto de Mulko? ¿Para dónde fue que había puesto Mulko ese rostro? 
     Ricardo Villagrán: Grande fue mi  sorpresa cuando vi el mismo personaje (Hatusil) dibujado por Mulko y "pelado". ¡Ja, ja, ja! Pienso que tendríamos que haber hablado antes. Pero él vivía en Mar del Plata y yo en capital ¡y no había computadoras! 
      



      LOS PRIMEROS PASOS



     Rebrote: Cuando hacías historietas en Códex, eran las primeras que dibujabas solo o ya tus hermanos colaboraban con vos?



Ricardo Villagrán: Acá surge el mismo problema al que nos llevó a discutir antes. Mi hermano Enrique estaba el Colegio Militar y todavía no era profesional. Y Carlos tenía 10 años de edad en ese tiempo. Tampoco. Aunque Enrique antes había colaborado en algunas pocas cosas. Recién me ayudó con algunos lápices, 10 años después. Tanto Enrique como Lucho (Olivera) tenían sus propios trabajos y me ayudaron porque quisieron hacerlo.



      Rebrote: ¿Cuáles fueron tus primeras publicaciones?, ¿Ilustraciones, historietas, otros?



Ricardo Villagrán: En realidad yo empecé a trabajar a la edad de 16 años con etiquetas de envases (vinos, licores, dulces, jabones) y panfletos para las imprentas. Pasé por todas las ramas del dibujo (hasta dibujo de planos).  Fue cuando mi hermano Carlos estaba en el secundario, cuando hicimos cientos de planos para la venta de lotes. Barrios que ahora

son muy conocidos. Cuando me decido a colaborar en Columba con historietas, ya tenía muchos años trabajando como ilustrador en Kapeluz, Anteojito. Peuser, Códex y otras editoriales.



    Rebrote:   Cuando Columba publica las revistas Todocolor, tu estilo ya estaba consolidado, eras uno de los dibujantes preferidos del público lector, ¿lo sabías?



Ricardo Villagrán: No sé si era el "preferido" exactamente. Pero Presa me había dicho que tenía órdenes de poner un capitulo dibujado por mí, en cada revista. Hay que tener en cuenta que eran otros tiempos y el público de historietas abarcaba todas las edades y los gustos. Y dibujantes como Lucho, García Seijas, Mandrafina, Dalfiume, Macagno y muchos otros tenían miles de fanáticos que llenaban de cartas el despacho de los directores de la editorial.



TRABAJOS EN EL EXTERIOR



       Rebrote: Guardo ejemplares de Star Trek  con portadas tuyas, y son espléndidas. ¿Cuándo comenzaste a trabajar para USA y ¿aún estás haciéndolo?



Ricardo Villagrán: Empecé a trabajar para USA en 1976. Pero de "lleno", empecé en el 83 y no deje de hacerlo desde entonces.



Rebrote: Si te escribiéramos los muchachos de Woodiana, Javier Rago por ejemplo o un par de nosotros, un guión nuevo para un episodio de Mark ¿lo dibujarías?



Ricardo Villagrán: Si, por supuesto. Pero no depende de mí. En este caso, Robin es quien decide.



      Rebrote: ¿Cómo harías hoy día a Mark? Me pareció leer hace poco que lo harías actualizado… ¿cómo sería eso?



Ricardo Villagrán: Lo que pasa es que el público cambió. Hoy en día las ideas de un artefacto nuclear o una nube atómica ya no es tan interesante (Digo yo). Los mutantes pueden venir por el lado de una "Involución" de la raza humana...







Por Rebrote: Felipe Ricardo Ávila



Nota: Las imágenes que acompañan esta nota corresponden a trabajos realizados por Ricardo Villagrán para una enciclopedia de armas de la segunda Guerra Mundial editada por Códex y están aquí por gentileza de mi gran amigo Marcelo Piñeiro autor del blog "La Casa Dorada de Samarkanda” donde pueden visualizarse muchos otros trabajos de Ricardo Villagrán especialmente portadas restauradas por Marcelo H. Píñeiro


Las tapas de Top! fueron tomadas del completo e interesantísimo blog TOP-COMICS del amigo Carlos R. Martínez:
http://luisalberto941.wordpress.com/2011/03/23/top-aquela-revista-de-cielosur/





domingo, 17 de marzo de 2013

A casi 10 años: la revista libro Rebrote, especial dedicado al maestro Lucho Olivera




Esta fue la primera publicación del grupo Rebrote que juntó nuestros deseos de ver historietas con entrevistas a  grandes artistas nacionales. Aún puede conseguirse algún ejemplar en el Club del Comic (el de la calle Montevideo al 200). Esta nota originalmente fue publicada en el primer blog de Rebrote creado por Javier Ignacio Rago en el año 2007. 

Título "Rebrote"
Publicación multimedia de y sobre historietas argentinas
Edición Especial Nº 1 - Septiembre de 2004
Género Revista Libro


Foto 1. Portada de la Revista Rebrote

Esta revista-libro de edición limitada propone un especial dedicado al maestro Ricardo "Lucho" Olivera, quien dibujara especialmente para esta ocasión la portada de la misma, la que sería lamentablemente la última publicación suya en el país. Como todo producto del grupo Rebrote, intentamos que sea original en su propuesta, pero con una clara Identidad nuestra.
Porque no nos molesta que miles de personas hagan Manga, o que millones amen al Cómic. Pero a nosotros nos sale esto: Historieta Argentina. Con tradición y oficio. Con experiencia y aires nuevos. Con solidaridad para realizar nuevo producto.




Páginas: 70. 14 a todo color, en papel ilustración de 180 grs./m2.
Tapa en papel ilustración de 270 grs./m2.
Carátula del ensayo coleccionable en papel vegetal de 90 grs./m2.
Interiores en papel color de 80 grs./m2. y obra blanco de 80 grs./m2.
Formato: 21 x 29,7 cm., vertical.



Foto 2. Lucho Olivera en el balcón de su casa

No hay otra ganancia en esto que la de acercar a los jóvenes toda una serie de obras y autores que desconocen por la lógica del paso del tiempo sumado a la falta de publicaciones en los kioskos. Por eso decimos que somos un equipo que apuesta a la Cultura. Y la Memoria Popular es imprescindible para ello, según nuestra visión. Por eso, encaramos esta revista libro Especial Nº 1 de Rebrote dedicado al maestro Lucho Olivera, donde incluimos un reportaje especial.



Foto 3. Página con reportaje a Alberto Breccia

Ofrecemos otro reportaje a quien fuera maestro de Lucho Olivera, y de varias generaciones: Alberto Breccia. Hay una tercera entrevista, realizada a Robin Wood, donde el gran autor reconocido mundialmente, se despacha durante dos horas como posiblemente no la haya hecho nunca antes. Incluimos además, el análisis de la que posiblemente sea su obra más recordada: Nippur de Lagash, en un ensayo completo.


Foto 4. Historietas del más acá
Este número compila además, poemas de Daniel Paroli (2 páginas) e historietas generadas por los miembros del staff de Rebrote: "La Maldición Marciana", "Supermarginal" y "El Sacrificio".







Foto 5. Collage en plastilina
Imagen compuesta por una fotografía de Robin Wood rodeado de piezas moldeadas en plastilina que caracterizan a sus más conocidos personajes de historieta (Nippur de Lagash, Mark, un mutante, Savarese, Gilgamesh, el Inmortal, Dago y Pepe Sanchez).





Foto 6. Variante de tapa
 
Impresión Offset color y encuadernación: Reprográfica JMA S.A.,
San José 1573, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Impresión B/N: Fitograf, Moreno 450 (1091), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Septiembre de 2004
Revista Libro impresa en Argentina
fitograf@sinectis.com.ar

Felipe Ricardo Avila

jueves, 14 de marzo de 2013

Homenaje a Carlos Casalla

Continuamos en Rebrote: pensar la historieta con esta serie en revisión de las notas escritas hace años y publicadas entre 2006 y 2007 en el primer blog de Rebrote, blog creado por Javier Ignacio Rago (Rolkiem)  
Publicación original:lunes 23 de abril de 2007  http://rebrote.blogspot.com.ar/2007/04/la-cena-en-homenaje-chingolo-casalla.html 

 LA CENA HOMENAJE A "CHINGOLO"CASALLA

Foto 1. Carlos "Chingolo" Casalla
 



El pasado lunes 4 de diciembre, "La Bodeguita" lucía pulcra y silenciosa, en Sarmiento y casi esquina Montevideo, con sus mesas preparadas y sus manteles prolijos. Pero ya era la hora del encuentro y no había nadie. El espacioso ambiente parecía una vitrina en exposición. Fue cuando advertí a un costado la escalera que desciende al sótano, donde la noche despertaba y lo que faltaba arriba proliferaba abajo: la charla resbalando de las bocas, pausada sólo por el convincente monólogo del vino. Bajé. Había tres hileras de mesas largas, las caras eran muchas y casi la mitad conocidas. Cuando Miguel Cantilo apareció no lo podíamos creer, ¿cantaría con el homenajeado? Pero no, pasó a saludar a la gente de la Agrupación Oesterheld y al rato (mucho antes de que pudiéramos interceptarlo) se había ido. Los que sí estaban (y otros que se fueron acercando) eran grandes, pero grandes artistas de la extinta Editorial Columba. Muchos familiares de Carlos "Chingolo" Casalla, amigos, compañeros, colegas y aficionados a su Arte.


Mientras el anfitrión, Martín García, presentaba al artista con una completa y extensa descripción de sus trabajos, yo contemplaba la interminable sucesión de afiches de personas ya fallecidas y recordadas por la agrupación; también había láminas de artistas de la talla de Gustavo Trigo; en un lugar muy visible de la pared, las hijas de Elsa y Héctor Oesterheld sonreían como si nada malo hubiera ocurrido, y quizás, en contra de todas las reglas del tiempo, el mensaje imposible que nos daban es el de comprometernos a obrar para que nada malo vuelva a ocurrir. Vino -el verbo, no el tinto- la entrada de jamón cocido y ensalada rusa. Alguien empezó a repartir libros del Cabo Savino y quienes lo compraban se fueron acercando al maestro para que se los dedicara.


Foto 2. Original del Cabo Savino





En una mesa cercana, venidos de Bariloche, el mítico Mario Vidal nos sorprendió con su presencia, ¡el hombre existe! Siempre habíamos pensado que era una entidad abstracta, imaginada por el mismo Casalla para reunir bajo su nombre una serie de guiones realizados por él mismo. Pero no. Existe. Nos dejó su autógrafo, junto al de Jorge Claudio Morhain y un cabo Savino realizado por "Chingolo" especialmente para un próximo número de Revista "Cine Portátil" del año 2007.





Foto 3. Original de Pedrazzini, para Rebrote



Estuvieron Jorge Morhain, Carlos Pedrazzini (otro artista que nos dejó su trazo seguro en una prolija hoja que habíamos llevado a tales efectos) y Luis García Durán, el artista de "Aquí, la Legión!", de "Kosacovich y Connors", de tanta buena historieta. El diálogo con Luis y con Carlos varió de lo reverencial a lo informal antes de la tercera copa. Con Morhain era distinto, ya habíamos compartido otros espacios como la muestra de Frontera y un almuerzo este año con motivo de la entrevista que vio la luz en el segundo número de la Revista "Cine Portátil", actualmente en distribución.


Los debates se sucedían entre copas de vino (canilla libre) y lechugas o cebollas. Se habló mucho de Oesterheld, de Hugo Pratt, de otros que también se fueron, se habló de viejas historias gremiales, relacionadas con los dibujantes de años pasados. Se habló a gusto, se intercambiaron opiniones, muchas de ellas -las de los profesionales de la vieja Columba- de gran peso; hubo propuestas, para desentrañar las posibilidades -por sí o por no- de una nueva futura gran publicación o un transmutar a otros medios para seguir madurando el relato (tal vez dedicarle más tiempo y esfuerzos a una producción de animaciones que a nuevas revistas en papel).


Foto 4. Savino autografiado por Casalla
 




Entre tanto, yo aprovechaba el deambular de "Chingolo" por las mesas de los comensales, como si se tratara del festejo de sus nupcias, para hacerle firmar una viejísima revista Suplemento Fantasía con un episodio de El Fantasma y otro de Cabo Savino. Luego, micrófono en mano, nos contó de la publicación actual del Cabo Savino en un diario de la Patagonia. Se lo veía de muy buen humor, resplandeciente, agradecido a todos por la calidez del abrazo, por el apretón de manos, el elogio sincero: "qué buenos pingos que dibuja usted", o el gracioso "¿Sabés dibujar caballos, vos?" que le espetara con amistad García Durán e hiciera sonreír a Casalla y decirle: "Y, me las rebusco".


En un escenario breve, los dos Casalla, padre e hijo, realizaron un cálido -y corto- show. La voz de "Chingolo" rememoraba aires tropicales y a veces (como en el tango final) voces del suburbio porteño. La expresividad del artista ejecutando la percusión, pudo suplir en algo lo inaudible de su voz, que nos llegaba exánime como de muy lejos. Todo el evento será compilado en un DVD para ponerlo al alcance de quien lo quiera. Ya hemos hablado con el anfitrión de la Agrupación Oesterheld, Martín García, para reunirnos pronto con este material de lujo.

Ya cerrando la noche y la celebración, le preguntamos a "Chingolo": "¿cuántos episodios del Cabo Savino hay?" y nos dijo: "no sé, deben ser muchos". Casalla estaba contento, por todo y sobre todo por el simple susurro que le prodigamos la mayoría de nosotros: "dibújenos algo, maestro"...Por favor, y no lo deje de hacer nunca.


Felipe Ricardo Avila
Javier Ignacio Rago (Rolkiem)

lunes, 11 de marzo de 2013

Quino firmando autógrafos, gigante y frágil



Hay blogs casi olvidados, estancados por distintos problemas e inconvenientes, pero a mi entender todavía válidos. Por eso es que comienza aquí en Rebrote: pensar la historieta una serie en revisión de esas notas escritas hace años y publicadas entre 2006 y 2007 en el primer blog de Rebrote, blog creado por Javier I. Rago (Rolkiem) ,quien en esta ocasión también ha realizado los epígrafes de esta nota escrita por Felipe R. Ávila. Publicación original el 8 de mayo de 2007 (http://rebrote.blogspot.com.ar) 



 
Quino firmando autógrafos, gigante y frágil





La Feria del Libro de Buenos Aires 2007: pequeña crónica de dos días extraordinarios.





Foto 1. Quino llegando a firmar
1- La Cola más Laaaarga

Primero de mayo, día no laborable, día del trabajo. Eso, trabajo costó entrar a la exposición y venta de libros más importante de Latinoamérica. Colas extensas y encima, un chaparrón, algo de lluvia antes del ingreso sobre una buena cantidad de gente. Fuera por el día feriado o por quienes estaban para firmar libros, la masiva concurrencia desbordaba La Rural. Adentro una cola de las más extensas mostraba gente de variadas edades y ya con el libro a firmar en la mano. Pregunté curioso: “¿Para quién es esta cola?”. Era una cola extensa, que daba la vuelta y se perdía adelante, más allá. “Vanina, firma Vanina, de Gran Hermano”, me contestó una señora joven, mientras los que estaban delante de ella me miraron como diciendo: ¿y a éste que le pasa, vive en un frasco, que no se enteró?






Foto 2. Descubriendo a Mafalda






2- Quino y Gaturro
Nos fuimos para donde estaría firmando Quino, y llegamos muy temprano. El stand de Ediciones de la Flor tenía en ese momento pocos visitantes, así que nos propusimos comenzar la fila. Quino sería nuestro. Y casi lo conseguimos, quedamos cuartos, luego de la hijita de una de las personas del stand, un par de adolescentes salidas de la nada y una nena con la madre, una señora muy amable y de muy buen oído: le comenté a mi familia por lo bajo: “fijate esa nena (la que venía con la señora de oído fino), tiene puesta una camiseta con Gaturro, de Nik, parece que Quino lo odia a Nik, por unos dibujos que le habría copiado”. Al instante la nenita tenía puesto un buzo que tapaba absolutamente al gatito de Nik. La señora de buen oído y mucha amabilidad nos comentaba que había ella recibido un mail donde se decía que Nik le había robado a Quino, etc., etc. Nos pusimos a abundar sobre el tema (lo que abunda no daña, dicen).

 







Foto 3. De la 1° edición (Jorge Alvarez editor) a la última de  De la Flor




3- Nueva edición de Mafalda


Los tradicionales libros de Mafalda de Quino, son reeditados para esta ocasión y ya pueden conseguirse en todas partes, con nuevas tapas a todo color, rediseñadas, con la tapa plastificada y en su tradicional formato apaisado, donde caben perfectamente dos tiras por páginas. Alguna vez vamos a tener que hablar seriamente de los formatos de la revista o libros de historieta y de su particularidad, la que surge allá lejos cuando había poco papel en el mercado y los editores e imprenteros debieron imaginar formatos pequeños para subsistir. Y hoy, el apaisado es casi una marca nacional para el humor. ¿O no?





Foto 4. Nuevas reediciones














4- El Baile del Cartelito


Al lado de Quino, perdón, del cartelito rectangular blanco con letras negras con su nombre, estaba el de otro escritor talentoso. El dramaturgo y actor Hugo Midón. Los carteles pequeñitos y rectangulares tenían dos perforaciones en la parte superior, las que encajaban perfectamente en dos salientes que presentaba un tirante horizontal que cerraba por arriba el rectángulo que formaba con la mesa por debajo. ¿Se entiende? Una mesita, con una especie de arco de fútbol delante y en vez de un travesaño solamente, con los dos cartelitos: el de Quino (a la derecha) y el de Midón (a la izquierda). Una persona del stand con agilidad y una eterna sonrisa, cambiaba el cartelito de Quino de lado cada tanto, lo que nos obligaba a mover levemente la cola que veníamos formando de sitio, o estábamos a la derecha o a la izquierda mirando de frente la mesa donde se firmarían los libros. ¿El motivo? Hugo Midón no estaba. O no llegaba, que para el caso era lo mismo. Tal vez la lluvia. ¿Llegaba o no llegaba? El empleado de la editorial cambiaba alternativamente el cartel de Midón, y una señora leída y valerosa se atrevía a decirnos amablemente (a los casi 50 que ya éramos “la cola para Quino”): “yo espero a Hugo Midón para que me firme”. Con una sonrisa esperanzada la dama siguió inmutable los pendulares cambios de cartelitos del señor del stand, hasta que se cansó o hasta que alguien le dijo: “Hugo Midón no va a venir”. Así, el empleado optó por lo lógico: ubicar el cartel de Quino en el centro, sobre la mesa, y relegar el cartel de Midón para otra oportunidad. La señora midonista se marchó. Y nos dio pena, porque a la media hora... llegó Hugo Midón.




Foto 5. Quino, el genio cercano y frágil











5- La soledad de Midón


Y Hugo Midón miraba la cola, tal vez pensando, “¡¡no puede ser para mi!... ¿o sí?”. Pero no, era para el otro autor. El empleado del stand, ya no sonreía como antes, ahora el tema era ¿dónde lo ponemos a Midón a firmar? Diligentes, lo hicieron pasar del otro lado del mostrador, le acercaron una silla, le fueron a buscar algo para beber y... aquí llegó el nuevo problema. Ya instalada la fila para Quino, a Midón lo sentaron en un sitio sin aquella estructura que relatamos antes, del travesaño y los cartelitos. En realidad, el cartel seguía estando pero “¿de dónde lo cuelgo?” pensaba el tipo del stand, ya sin ninguna sonrisa. Ahí empezó a improvisar: metióle cinta ancha transparente adhesiva al cartel, el que se empecinaba en quedar horizontal (no se leía, salvo que uno estuviera mirando desde el techo hacia abajo) hasta que un poco de cinta desde arriba (no se de dónde) lo estabilizó. Resumiendo: quedó una hermosa porquería, todo pegoteado y a la que te criaste.

Frente a ese hecho artístico consumado, un cansado Hugo Midón miraba esa especie de tablado de cinta scocht y nada, delante suyo nadie se arrimaba para firmar un libro ni al menos para decirle, “hola, y gracias por tanta buena literatura de tu parte”.






Foto 6. Quino llegando al stand









6- La llegada de Quino


Quino llegó de pronto desde un costado, caminando entre la gente que lo desconocía, casi como dando pequeños saltitos en cada paso, enmarcado en unas bruces imaginarias de allegados a él. Como si flotara y el hombre sonreía. Algún “maestro” se escuchaba y él sonreía con tímida fragilidad. Le sacamos fotos antes que pudiera decir siquiera hola. Pasó por detrás y lo acomodaron en el asiento bajo “el tablado” y comenzó a sonreír. En seguida comenzaron a pedirnos el número y a pasar. Quino agradecía los agradecimientos y dibujaba rápidamente su firma (no hacía Mafaldas, ya nos habían advertido de ni siquiera pedirle). “Para Victoria. Quino.” “Para Gonzalo. Quino.” “Para Felipe. Quino”...y uno salía como feliz, emocionado de haber saludado a un creativo único, un humanista trascendente, un defensor de la niñez y de la ecología, desde allí mismo, desde el papel y la tinta, con esa humildad sincera de los verdaderamente grandes. “Gracias, maestro -balbucié- porque Mafalda nos ayudó a pasar los años malos del país de una forma mejor”, o algo así le dije, queriendo expresar todo, tal vez ni fui claro con él.







Foto 7. El respeto al lector



7- El Hombre del Autógrafo Eterno


Quino agradecía con corrección a cada uno, y cada uno a él mismo. De pronto puso una cara de asombro: un hombre mayor desde atrás nuestro se le acercó y le dejó un libro (escrito por él, por el tipo éste) y nadie entendía nada. “¿Es para mí, este libro?”, preguntó Quino. El hombre, no contento con llegar y casi sin hablar, se puso a dedicarle (él, a Quino) el libro en cuestión y estuvo como tres minutos con la dedicatoria, la situación humorística e insólita era sobrellevada por Quino con una sonrisa, y por los que estábamos alrededor para seguir sacándole fotos (a Quino, no al tipo) hasta que rubricó y se lo entregó. Quino le pasó el libro a la persona a su lado y siguió por más de una hora firmando (ahora sí, él mismo) los libros de Mafalda que la gente le iba acercando.


Felipe Ricardo Avila

lunes, 4 de marzo de 2013

Recortes de diarios y revistas (25): una nota "clásica" sobre Nippur de Lagash

Este artículo aparecido en el suplemento de Cultura de Clarín el día jueves 30 de julio de 1981 en ocasión de la por entonces reciente publicación del primer libro recopilatorio de aventuras de Nippur (el hoy mitológizado "libro negro"), viene a cuento por haber sido un artículo muchas veces nombrado y denostado.Tiene un primer mérito evidente: el de llevar a una parte importante de lectores comunes el análisis de un libro de historieta en el suplemento de Cultura del por entonces más importante diario nacional.
En mi opinión es una excelente nota y uno puede discrepar en algunos puntos pero se ve el análisis lúcido y sincero del libro entero como objeto y en la postura del personaje en relación al mundo que recorre errando.Las menciones al papel de la editorial "adocenando" los personajes y llenando los cuadritos de texto no es novedad hoy pero es interesante por haber sido escrito en aquellos años de brillo de la editorial, a la que esa opinión seguramente les debe haber importado muy poco. Es cierto que el final de la nota es urticante u ofensivo para los seguidores de Nippur,al llamarlo "pequeño clásico de la historieta argentina", pero mirado en contexto, a la distancia, podría leerse hasta como un precocísimo reconocimiento a una obra de historieta nacional, la que el ensayista no puede ver aún -y es un problema suyo- como lo que luego llegará a ser, un Gran Clásico. Pero el propio articulista no se priva de halagarla cuando dice que "parece haber captado alguna porción del viejo espíritu de las grandes literaturas arcaicas" o cuando escribe que "más allá de la innecesaria violencia  y el cruel sadismo tópico de las imágenes (en algunos episodios, especialmente los humorísticos) se tocan las costuras de un mundo menos"heroico", mas frecuentado por la piedad, la tolerancia y el ingenio".
Una nota al fin, para recortar y mostrar, para leer y comentar, extraída del olvido para los lectores del blog Rebrote pensar la historieta.

Felipe R. Ávila


(*)Jorge Bernardo Rivera (Buenos Aires 1935-27 de agosto de 2004) fue un crítico,ensayista,poeta, periodista e investigador de temas de historia y cultura popular. Catedrático, es considerado un pionero en la investigación en medios de la comunicación en el país. Su obra gira alrededor de la literatura, el periodismo, el cine y el tango, con más de veinte libros e innumerables artículos y prólogos publicados. Fue uno de los primeros académicos argentinos en estudiar sistemáticamente géneros considerados menores, como el folletín, la historieta, el policial y la literatura gauchesca.