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viernes, 26 de abril de 2013

Juan Dalfiume: "En cuanto a lo gráfico hay pautas básicas que yo creo hay que respetar. Por ejemplo un cierto equilibrio del blanco y negro, salvo que el propio estilo esté en algún extremo"

Serie "Palabrasabia"/ Pensamientos y opiniones personales sobre la profesión / 
N° 15 / Juan Dalfiume
 
GIANNI DALFIUME,
el trazo firme y a la vez sutil,  mixtura perfecta entre pluma y pincel, el historietista de Jackaroe, de John Juan, El Virginiano, Pier el Corso o Shannon.

(Tomado de la entrevista hecha por Alejandro Aguado y su grupo editor "La Duendes", aparecida en el libro "¡Bairoletto!"  de reciente publicación y el que recomendamos conseguir para poder disfrutar de excelentes historietas (*).

Juan Dalfiume: "Es muy difícil definir la concreción de un estilo, porque en esencia es dinámico. Por ahí una línea, una mancha, cualquier solución de alguien que uno admira, son cosas que se incorporan por simple identificación, porque están en consonancia con la propia sensibilidad. Hasta que, al fin, este caudal de ingredientes, más algunos de orden personal se transforman en un estilo. Recuerdo una lección de la Panamericana (allí hice un curso por correo, y años mas tarde fui docente en esa mítica escuela) en la que Pratt muestra las técnicas del pasado a tinta: 1º Todo a pluma. 2º Todo a pincel. 3º Pluma y pincel. Yo opté por esta última, en la variante: Primero mancha a pincel y final a pluma (puede ser al revés). Si se mira con detenimiento mi dibujo, " se ve " esta técnica. En cuanto a lo gráfico hay pautas básicas que yo creo hay que respetar. Por ejemplo un cierto equilibrio del blanco y negro, salvo que el propio estilo esté en algún extremo. Una composición básica de la pagina y de cada cuadro. Un equilibrio entre los primeros planos, los medios y los generales. En fin lo básico, es en definitiva, la técnica misma. Y luego la sensibilidad de cada uno en lo plástico.

¿Qué es para usted la historieta de “aventuras”?  
 
  "Cuando uno esta en contacto con la naturaleza, algo nos sucede, algo nos embarga, hay una cierta felicidad en el contacto con el afuera...Lo tenemos en los genes, por eso la pasión por la caza, por la pesca, los deportes extremos, o no, pero en los espacios abiertos, el mountain bike, el motocross. Nuestro espíritu se expande, se regocija, volvemos al origen, a lo ancestral, a lo atávico. De alguna manera somos otra vez cazadores  primitivos corriendo tras la presa que salvará al grupo. Y ahí está la aventura, en las cosas que pasan en esa zona afuera del mundo protegido, controlado y tranquilo de lo cotidiano. Ahí es donde se nutre la historieta de aventuras".



"¡BAIROLETTO!, el bandido rural y otras historias" de Juan Dalfiume(*) Notas / Comentarios: Entrevista tomada del libro ¡Bairoletto!,el bandido rural y otras historias", de Juan Dalfiume, editado por La Duendes,de 86 páginas.Recopila trabajos de Dalfiume para Ediciones de la Urraca en la década del ochenta con el agregado de episodios inéditos escritos y dibujados por el propio artista Juan Dalfiume, quien creara con guiones de Robin Wood en la década del sesenta al inolvidable "Jackaroe".
El presente libro como se cuenta en el blog de la Duendes http://laduendes.blogspot.com.ar/2012/05/entrevista-juan-dalfiume-primera-parte.html

trae "...Historias latinoamericanas de bandidos, matanzas de indígenas, revolución mexicana, conquista del desierto, arrabal porteño". 
Creo sinceramente que es imprescindible su lectura.
  
Comentarios y fotografía de Felipe R. Ávila.

domingo, 1 de abril de 2012

Turay, hermano de aventuras, parte 6 de 6

 CONCLUSIONES:

"Turay, hermano de aventuras" 
fue un intento editorial digno. Estuvo realizado técnicamente muy bien, con objetivos claros y definidos. A treinta y ocho años de su aparición, podemos catalogarla y estudiarla como un ejemplo de revista de historietas. 

La propuesta era interesante aunque el formato impuesto no fuera el ideal, como se ha expresado. Queda lo publicado además del testimonio de alguno de los autores involucrados en esta revista. Protagonistas de una pequeña y gran historia. Pequeña sí, pero amplia por las ramificaciones y por la trayectoria de los guionistas y dibujantes que la hicieron posible tanto como por el carácter de "luchador solitario" que tanto unos como otros (guionistas y dibujantes) tienen en su condición de trabajadores casi anónimos de este arte llamado menor.

Queda el antecedente de la formación de una cooperativa para autodefensa pero también como usina generadora de ideas, al decir de su director Enrique Meier, todo se discutía, se charlaba, y tanto los errores como los aciertos fueron compartidos. Luego de la crisis atravesada por el país en el año 2001 y con la falta actual de editoriales que impriman y difundan masivamente revistas de historietas, queda el ejemplo de Turay como un intento mucho más que digno: como una especie de guía o faro que ilumina las desesperanzas de los autores jóvenes por publicar, como un intento a mejorar pero siempre válido, entre la autogestión y la alianza estratégica de los autores con alguna editorial ya consolidada.

Felipe R. Ávila.

APÉNDICE GRÁFICO DE ESTE TRABAJO MONOGRÁFICO:





jueves, 29 de marzo de 2012

Turay, Hermano de aventuras, parte 5 de 6

Publicidad de la revista Turay aparecida en otras publicaciones de editorial Julio Korn.

3-5- 3) CUENTOS:

En Turay se publicaba un cuento por número. Todos fueron escritos por Eugenio Mandrini, autor de las historietas de John Juan. Eran de corte fantástico.



"El viaje imposible". Con dibujos de Mandrafina, narra el extraño destino de un tal Juan Álvarez, que toma un tren que lo llevará si retorno al comienzo de la vida en la Tierra Transcripción de un párrafo: "Apretó el hacha. Sintió los nudillos distenderse como su pecho, como sus mandíbulas de pronto cuadradas y potentes".



"La única verdad es la ficción". Ilustrado por Mandrafina, este cuento describe a un escritor "de cuentos de a cinco dólares la página", un tal Steve Malcom, que asediado por distintas presiones escribe una historia apocalíptica que a pesar de sus virtudes es defenestrada por el editor, como carente de sentido. La realidad sucede finalmente como el escritor la visualizara.

Transcripción de un párrafo: "sólo queda de él un puñado de cenizas, como todo lo demás, como toda la tierra, como en el cuento".



"El habitante de  los espejos". Con dibujos de Macagno, habla de un ser que proviene de un mundo dentro de los espejos. A la manera de Alicia, penetra en ellos, pero sólo para robar el dinero de la gente cuando las habitaciones quedan solas.

Transcripción de un párrafo: "Lamento que se pudra en esta pocilga, pero allá, en mi mundo, también nos regimos con estos papeles".



 "La muralla". Ilustrada por Macagno, describe la existencia de un avaro que llega a construirse una muralla para aislarse del mundo y preservar sus riquezas.

 Transcripción de un párrafo: "No hubo tormentas ni vientos poderosos que la  conmovieran". Otra: "Al cumplir cien años de vida, el avaro se arrodilla ante la muralla, venerándola, justo en el momento en que ésta, finalmente, se desploma."





3-5- 4)  NOTAS




Hubo dos series de notas que duraron lo que la revista. Una de ellas, bajo la denominación de "Quién es quién" desarrollaba en una página acompañado por la fotografía del dibujante, su biografía. Una breve reseña curricular del autor o los autores de la historieta inserta en el pliego a color.

La otra serie de notas estaba preparada por Enrique Meier, el director de la revista, y bajo el nombre genérico de "Astronáutica", acercaba al lector conceptos e imágenes que el propio Meier ilustraba. Los textos rondaban las 24 líneas. Títulos: "Evolución del hombre", "El salto al espacio", "Distancias en el cosmos" y "¿Materia y Antimateria?".



3-5- 5)  CARTOON




El dibujante Pedro Vilar era en Turay el encargado del humor. Sus chistes tan característicos por las líneas claras y trabajadas a pluma, sencillas, explotan la combinación de juegos de palabras con lo que realmente está dibujado, que es referencia directa, generalmente de lo que expresan esas palabras. Es necesario repasar el apéndice gráfico parte final de este trabajo, para observar el humor de Vilar, allí reproducido.Aquí, un adelanto.







3-5- 6)  PUBLICIDAD



La publicidad inserta en Turay fue aumentando paulatinamente, llegando a restarle la mitad de las páginas del pliego de color para el número 5, el que finalmente no salió de imprenta. Es claro entonces que no fue esta la causa del cierre de la revista. En los números que vieron la luz, la cantidad de páginas con avisos fue la siguiente:

 Nº1: 4 páginas.

 Nº2: 5 páginas.

 Nº 3: 6 páginas.

 Nº4: 6 páginas.

 Publicitaban distintos cursos: técnico en farmacia, aviación, ayudante de laboratorio, secretariado comercial, dibujo, etc.



Felipe Ricardo Ávila


BIBLIOGRAFÍA:
Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo: "Historia de la historieta argentina",Ediciones Record, Bs. As., 1980.
Entrevista a Enrique Meier, en revista "Perspectiva, de y para los Dibujantes, Nº 2, Editorial Perspectiva, Mayo 1982.
Colección particular de revista Turay, hermano de aventuras.


Próxima nota (01/04/12): Turay, hermano de aventuras (Parte 6, de 6)

lunes, 26 de marzo de 2012

Turay, hermano de aventuras, parte 4 de 6.

 
 
                                    3-5-2-B) HISTORIETAS UNITARIAS:

Fueron pocas las historietas de caracter unitario o autoconclusivas, tanto por el poco espacio disponibles como por la duración breve de la revista, pero son interesantes por la variedad temática y por su realización. La enumeración está dada por la aparición desde el primer número de Turay en adelante:

 "Supervivencia". Guión: Jorge Morhain, Dibujos: Succhio(*). Género: ciencia ficción.  Resumen: el encuentro de un ser que se introduce en una nave terrestre y obliga a la tripulación a descender a un planeta para reproducirse. Comentario: El relato es dinámico, los dibujos eran modernos por entonces, remitiéndonos a la línea de los españoles Carlos Giménez (Delta 99) y Esteban Maroto (5 x Infinito).
(*) “Succhio” sería un seudónimo de Marchione más otros dibujantes como –tal vez- Silvestre "Frank" Szylayi. Al respecto Jorge Morhain al ser consultado nos dijo: “Sí, Succhio era Marchione en su mayor parte, supongo que ayudado por los del grupo 3M, o sean Mandrafina y Macagno. Ya hicimos algo parecido en "Samos", de Mac-Perro /Billiken”).

 "Prálape". Guión: Diax, Dibujos: Mandrafina, Género: aventuras en el mar. Resumen: Un periodista sueña que viaja a una isla llamada Prálape y el volcán que hay en ella entra en erupción hundiéndola. Escribe el sueño que tuvo y por error es publicado como una noticia real. Desmienten todo y luego sucede un hecho extraño que recuerda al sueño: la isla de Krakatoa se  hunde en el mar. Descubren en el final que Prálape era el antiguo nombre de Krakatoa. Comentario: El relato tiene ritmo y suspenso, los dibujos de Domingo Mandrafina estaban a punto de consolidarse en un estilo propio, todavía usaba tramas logradas por manchas de tintas, etc, lo que le daba un medio tono o grisado a algunas escenas, que luego - madurado su estilo -, por ejemplo en "Ulises Boedo" o en "Savarese", no usaría.

 "Catarsis". Guión: Morhain, Dibujos: Succhio, Género: ciencia ficción. Resumen: Un gladiador de la tierra viaja por el espacio y sufre el estrés de su vida de lucha diaria. Su mente crea entonces mundos fabulosos como descarga de esa tensión. Comentario: La historia transcurre por un límite entre ficción y realidad, a la que retorna. Tanto el texto como los dibujos son apropiados para la historia que se cuenta.

"Marty Cobb debe morir". Guión: Guillermo Saccomanno, dibujos: Gil. Género: policial negro. Resumen: Un pistolero traiciona a su jefe y éste lo sentencia a morir. Durante toda la historia escapa asustado hasta que cae en manos de un personaje denominado "miel". Lo mata y descubre luego que este intentaba salvarlo. Atraídos por los disparos, llegan los verdaderos pistoleros que lo han sentenciado y lo matan. Comentario: El relato es de acción, los dibujos de la página de inicio son llamativos pero los del interior de la historieta, a mi entender, son apenas correctos y muy influidos por la gráfica de Lito Fernández.


Felipe Ricardo Ávila


BIBLIOGRAFÍA:
Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo: "Historia de la historieta argentina",Ediciones Record, Bs. As., 1980.
Entrevista a Enrique Meier, en revista "Perspectiva, de y para los Dibujantes, Nº 2, Editorial Perspectiva, Mayo 1982.
Colección particular de revista Turay, hermano de aventuras.

Próxima nota (29/03/12): Turay, hermano de aventuras (Parte 5, de 6)

viernes, 23 de marzo de 2012

Turay, hermano de aventuras, parte 3 de 6

Aviso: este monográfico realizado a principios del siglo XXI será presentado en forma completa en este blog durante seis entregas consecutivas para una mejor y más clara lectura.

 "TURAY, HERMANO DE AVENTURAS" 
(parte 3 de 6)


                                              3- 4: TIRADAS. PAPELES.



La cifra de ejemplares de esta revista de historietas que se imprimieron resulta asombrosa para los valores de cualquier publicación actual. Mucho más si pensamos que, específicamente, era una revista de historietas. Turay imprimió y distribuyó 100.000 ejemplares de sus dos primeros números. CIEN MIL EJEMPLARES DE TURAY: una locura para lo que hoy se edita y distribuye, una enormidad. La cifra disminuyó para los dos números restantes y el quinto número, listo para salir, jamás se distribuyó (posiblemente no llegó a imprimirse en su totalidad, tal vez sólo las "pruebas de galera").

La periodicidad fue quincenal, otra cosa hoy inconcebible.

La empresa editora informó que del primer número se vendieron 1.600 ejemplares.



                                3- 5: DESCRIPCIÓN MINUCIOSA DE LAS PARTES  COMPONENTES DE LA REVISTA, ENUMERADAS EN: 3 - 1.





1) EDITORIAL:

                                 "Turay. Hermano Inca que florecías en la civilización cuando en Europa aún reinaba la barbarie".

                                            (Del editorial del número 2).



Toda publicación tiene su ideología. Ese conjunto básico de ideas que el lector va conociendo con el correr de los números, o bien mediante una declaración de principios, algo bastante común en cualquier primer número. Los responsables de Turay se dirigían al lector como un "hermano de aventuras". Es interesante poder leer, de ahí ésta transcripción, los cuatro únicos editoriales de esta revista, para percibir de primera mano cada uno de nosotros, la forma sensible y casi naif en que la revista se abría al lector. Se han respetado tanto las mayúsculas como toda puntuación o sintaxis. La transcripción es textual.



Editorial del Número 1:

                                          "Hermano de aventuras:

                                          Dibujantes y guionistas de nuestro país abren hoy su círculo al que ya te estás asomando. Entran en él, preponderantemente, los personajes, reales o ficticios, del continente común: la patria grande.

                                          Turay es el nombre con que los Incas se llamaban entre sí. Designa la más alta cualidad del hombre: su capacidad para ver en los demás. En todas partes, hermanos, amigos, compañeros. Recogemos el término, pues. En un triple  sentido: porque nuestra historieta está hecha por latinoamericanos; porque los que la pensamos, por encima de cualquier otra cosa, somos amigos; pero, sobre todo, porque la experiencia que te proponemos recorrer quiere ser tan viviente que a la postre, amigo lector, te sentirás como un verdadero hermano de aventuras".





 Editorial del Número 2:

                                        "Hermano.

                                        Ya llegamos a tus manos y queremos conocer tu opinión.Has visto la primera entrega de la serie Historias de la Tierra Bárbara, que trae imágenes del sufrido hombre de las pampas en el siglo pasado. John Juan, el cowboy duro, implacable, justiciero, pero provisto del alma sensible de los hombres íntegros. Los combatientes que protagonizaron la Segunda Guerra Mundial, sin importar el país por el cual peleaban. En las guerras no hay vencedores. La serie Manuscritos Apócrifos de la Conquista; nuestra grandiosa América en los relatos de los que ganaron y sentidos por los que perdieron: los indios. Turay. Hermano Inca que florecías en la civilización cuando en Europa aún reinaba la barbarie. También la Aventura del Futuro: el Espacio con su magia y sus misterios. Y otras secciones que esperamos te hayan agradado. Queremos tu opinión para que nos ayudes a seguir despiertos y ser mejores cada número. Hasta pronto, Turay.

                                       EL DIRECTOR".



 Editorial del Número 3:

                                       "Hermano  lector:

                                      Ya tendrás un juicio sobre nuestra revista al llegar a esta número 3. Esperamos que esa opinión sea la mejor. Cumpliendo lo que te prometimos en la última entrega - no dormirnos y superarnos - iniciamos ahora una serie dedicada a las muy puestas de moda "artes marciales". El valor de esta primicia exclusiva no radica tanto en el tema en si mismo, la idoneidad en la materia del dibujante Eduardo Camdepadrós - "Cinturón Negro" de Karate - es absoluta garantía. Campdepadrós firma con el seudónimo de Kato. La historia de las artes marciales es contada por Sergio Almendro. Finalmente, nuestro dibujante ha tenido la precaución de incluir - debajo de cada acción - el nombre del golpe que ella muestra. ¿Conforme? Deseamos, en efecto, que lo estés.Hasta el próximo número.

                                        EL DIRECTOR".





Editorial del Número 4:

                                      "Hermano  lector:

                                     ¿Qué te pareció el episodio de artes marciales del número 3? Deseamos que te haya gustado tanto como a nosotros mismos cuando lo vimos terminado. Por eso, presintiendo tu aprobación, te ofrecemos aquí una nueva entrega siempre explicándote debajo de cada acción el golpe que se aplica- para que te deleites con la aventura en ella trazada y, de paso, te familiarices con este sistema de lucha tan popularizado y actual.

 Si reflexionas acerca de nuestro esfuerzo comprenderás que ésta no es una historieta más, surgida de un éxito dado por un tema de moda. La serie es auténtica, es superior, porque la dibuja un experto en la materia. Se trata (te recordamos) de Kato, segundo Dan en la categoría Cinturón Negro, que es la que corresponde a los maestros. Tal la diferencia. Y en esto no hay pedantería alguna. Sólo procuramos hacerte comprender que Turay no te engaña. Como te prometimos, seguimos brindándote lo mejor.

                                     EL DIRECTOR".



3-5-2) Historietas:

 Las historietas constituían el mayor potencial de la revista y cuantitativamente, el mayor porcentaje de la misma. Podemos dividirla para su análisis en dos grupos principales:

 A) Series.

 B) Unitarios.


A) En ese grupo englobamos a las historietas que con cierta periodicidad aparecían en la revista, destacando que los episodios eran autoconclusivos y que el hilo conductor de número a número estaba dado por el personaje principal (que generalmente daba nombre a la serie) o por el título genérico de la misma que abarcaba a personajes casi anónimos que discurrían dentro de ese marco. Es decir, que en estos casos, el tema era el personaje. Así, encontramos a "Historias de la Tierra Bárbara", con guiones de Euman y dibujos de Merel, donde los personajes son propios de la vida a finales del siglo XIX, en la frontera con el indio. Aquí al revés de lo usual, el protagonista verdadero no es un estereotipo de héroe, sino que en las historias es el criollo en relación con el aborigen y sus costumbres. Los únicos cuatro episodios conocidos de esta serie son: "El bestia" (donde se describen las condiciones  de vida en un poblado con la Pulpería como centro de reuniones; la anécdota deriva a cierta analogía con la bíblica caída de Goliath a manos de un David criollo), "Un cachorro que hará historia" ( el peregrinar por la Pampa entre un milico y un joven casi niño, que va aprendiendo de aquél los secretos de la vida; un viaje iniciático que concluye con la identidad del joven, que no es otro que José Hernandez ), "El Toreadero", es el episodio tercero, publicado en pliego central a color. En él, un soldado prisionero de los indios, debe pasar diversas pruebas para sobrevivir. Todo lo cual le sirve al autor para mostrar ciertas características de la cultura indígena, entretenimientos, código de honor, supersticiones, etc. El cuarto episodio se denomina: "Frío para un fantasma". Un soldado desertor huye hacia Chile, al cruzar la cordillera le previenen de la dificultad del paso, y de que alguien está matando a los que lo intentan. Así, el soldado desertor conocerá al "fantasma", un viejo solitario que vive de la rapiña a los viajeros. En un final con visos de tragedia griega, el anciano mata al joven que resulta ser su hijo. El fantasma sale de la cueva en que se refugiaban hasta ese instante previo a la muerte de su hijo: "El matador de tanto fugitivo está ahí sentado, acurrucado en el sendero, como una piedra más entre las piedras y la nieve enfriándolo, tapándolo, enfriándolo. La próxima ventisca lo ladeará primero, lo tirará después, y ese camino angosto bajo el techo del mundo será más  transitable."

 Otra serie interesante fue: "Manuscritos Apócrifos de la Conquista", con Jorge Morhain en los guiones y varios dibujantes turnándose para realizar cada capítulo, de carácter autoconclusivo. Son de destacar por su calidad gráfica tanto por el guión, sobre todo los dos iniciales: "Bernal Ordónez Vivar: viaje a las Indias", con dibujos de Ángel Alberto Fernández (el excelente artista que diera imagen a "Dennis Martin", "A través de Oceanía",  "Precinto 56", "Martin Hel" y tantas historietas memorables), y el segundo  dibujado por Domingo Mandrafina, titulado: "Tradición oral del Chasqui Sagrado". En el primero, se cuenta un hipotético primer viaje de Colón hacia 1477 a América; el segundo narra los últimos días de vida del Inca Atahualpa y la desesperada carrera de los chasquis llevando oro desde todos los lugares del imperio para pagar el tributo exigido por el conquistador y salvar a su rey. Pizarro, como se sabe, no cumple la promesa y mata al Inca. Como se dijo en el apartado 3 -3, la historieta más importante o que se encumbraba para serlo era "John Juan", el Cowboy humanizado. Todos los episodios fueron llamados simplemente con el nombre del protagonista: "John Juan", siendo el primero publicado en blanco y negro al igual que el episodio 3. El segundo y el cuarto aparecieron a todo color. Los dos capítulos que aparecieron a color culminan trágicamente: uno con John Juan debiendo matar a un  viejo amigo en nombre de un valor superior a la amistad: la justicia. En el cuarto episodio, muere la mujer a la que el protagonista ama, a manos de una pandilla, y se desata una venganza a puro disparo- donde casi muere John Juan: "Ahora no debes hacerle caso al agujero del hombro. Es cierto que la sangre brota de allí como canilla, pero hay que ignorarla." , escribía Eugenio Mandrini para unos vigorosos dibujos de Gianni Dal Fiume, el talentoso dibujante del "Jackaroe" de Robin Wood. La serie de historietas de guerra se mostraba con "La Cantina del Soldado Desconocido", obra de Carlos Albiac y con dibujos de Néstor Olivera, creativo que alcanzara un máximo brillo en la revista Top!, unos años antes. Esta supuesta cantina era la excusa para hacerla centro de reunión de veteranos de la Segunda Guerra(de todos los países combatientes). Con este sencillo recurso lograba Albiac introducir al lector en pequeñas historias claramente emparentadas con aquellas otras del Ernie Pike de Oesterheld, donde importa el ser humano por sobre las naciones combatientes y sus motivos. Los episodios fueron: "Paz falsificada" (la historia de tres  soldados cansados de cavar tumbas - su única ocupación y tarea en la  guerra - deciden divertirse a costa de un soldado novato. Este debe llevar  un mensaje que es cambiado por los bromistas: los alemanes se han rendido, inventan. La broma se hará realidad y el juego de la paz inventada hará del burlador un burlado-  "Si la paz llegó aquél día ¿dónde está la falsificación? Es más justo decir que fue coincidencia. Hablemos de la ESPERANZA (sic) de los hombres..."

"Plegaria para dos capitanes" es el 2do. episodio que, como los otros, es autoconclusivo. Si bien es una serie, la cantina como centro de reunión es el verdadero  protagonista. Ella y sus historias. En esta historia, un soldado norteamericano es salvado de morir por su capitán, que fallece en ese acto. Los alemanes encuentran al soldado enterrando a su capitán y el otro capitán, el alemán, reza junto a sus soldados por él. Años después de la guerra, ese capitán alemán es parte del gobierno democrático de Alemania y como diplomático se encuentra con el viejo soldado enemigo (que es un simple empleado de limpieza en el Palacio de Buckingham). Y le pide que rece por su misión diplomática para impedir una guerra en el Congo. El episodio 3º, "La mano del destino", cuenta lo sucedido a dos soldados norteamericanos y la suerte diversa que les toca cuando uno de ellos se queda con dinero del bolsillo de un soldado enemigo muerto. El último es  "Como todas las  mañanas"; una historia pequeña, de un viejo y su carro tirado por un caballo, que reparte armas entre la Resistencia en forma sigilosa. Por costumbre, el caballo cumplirá con la entrega a pesar de la suerte final de su amo. "Las Artes Marciales", es el título de una didáctica serie escrita por Sergio Almendro, veterano guionista, e ilustrada por el siempre eficiente Eduardo Camdepadrós. Fue la serie más promovida desde el mismo editorial, como se puede leer en el apartado anterior, al calor del fenómeno televisivo que fue la serie "Kung Fú", con David Carradine. Es un interrogante si uno lee las revistas Turay, que podría haber alcanzado esta serie, porque sólo aparecieron dos números, al cierre de la publicación: "Los bandidos de Shorin.Gi" y "La rebelión del Samurai".

                                  
Felipe Ricardo Ávila


BIBLIOGRAFÍA:
Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo: "Historia de la historieta argentina",Ediciones Record, Bs. As., 1980.
Entrevista a Enrique Meier, en revista "Perspectiva, de y para los Dibujantes, Nº 2, Editorial Perspectiva, Mayo 1982.
Colección particular de revista Turay, hermano de aventuras.


Próxima nota (26/03/12): Turay, hermano de aventuras (Parte 4, de 6)

martes, 20 de marzo de 2012

Turay, hermano de Aventuras, nota 2 de 6


Aviso: este monográfico realizado a principios del siglo XXI será presentado en forma completa en este blog durante seis entregas consecutivas para una mejor y más clara lectura.

 "TURAY, HERMANO DE AVENTURAS" 
(parte 2 de 6)



                                            2 - 3: DIBUJANTES Y ESCRITORES:



La génesis de Turay estuvo en largas charlas de café entre colegas reunidos en la vieja asociación de Dibujantes de la Argentina (A.D.A.). Los que persistieron, los que finalmente quedaron fueron publicando o estaban a punto de hacerlo. La lista es extensa. Había autores que se afirmaban como Jorge Claudio Morhain, en crecimiento como Euman (el poeta Eugenio Mandrini), y entre los dibujantes Domingo Mandrafina y Macagno, a punto de llegar a su madurez estilística. Más algunos consagrados: Guillermo Saccomanno, Sergio Almendro, entre los guionistas y Ángel Alberto Fernández, Horacio Merel, Juan Dal Fiume y Néstor Olivera entre los dibujantes. Pero hubo más: Jorge Morhaín, un tal Diax y el ya citado Mandrini, que realizó la excelente serie sobre nuestro pasado llamada "Historias de la tierra bárbara"). O el talentoso Carlos Albiac con la bélica "La cantina del soldado desconocido", ya desde su título inscripto en la línea del Ernie Pike oesterheliano. El director de Turay, Enrique Meier, escribía los editoriales además de encargarse de la sección "Astronáutica", la que también ilustraba. Los restantes dibujantes: Pedro Vilar (se encargaba de la sección de humor gráfico), Succhio (seudónimo que escondía a dos dibujantes cuando hacían ciencia ficción), A. Fernández, H. Merel, J. Dal Fiume, Mandrafina, Eduardo Camdepadrós (firmaba como Khato), Gil, Macagno, Marchione

 (coloreaba), Jordán (coloreaba), Néstor olivera, entre otros. Por el cierre abrupto de la revista quedaron sin publicar: Frank Szilagyi, Alberto Contreras, Claudia Zoppi, Nulchis, Jordán y Álvarez Gutierrez.







3) ANÁLISIS DE LA PUBLICACIÓN:



                                3-1: COMPOSICIÓN DE LA REVISTA:



 Turay fue como se dijo, una revista de historietas, pero que además incluía secciones fijas. Desglosada en cinco principales, la enumeración de las  mismas es la siguiente:



 1) Editorial

 2) Historietas: 2-A: Series; 2-B: Unitarios.

 3) Cuentos

 4) Notas

 5) Cartoons

 6) Publicidad



 Como cualquier publicación constaba además de una portada, realizada con dibujos extraídos de la historieta principal o destacada, a excepción del primer número que fue realizado por Enrique Meier ( Ver punto 3-3). El análisis detallado de cada una de las partes componentes de la revista puede leerse en: 3-5).



                                 3- 2: FORMATO:



Tanto la portada como el formato apaisado (14 x 22,5 cm.) fueron impuestos por la editorial, según refiere el director de Turay en el citado reportaje. Si bien hubo libertades creativas,(ver 2-2), la empresa asociada a la cooperativa les fue imponiendo condiciones, algunas de ellas derivadas de problemas insolubles  como el aprovechamiento del pliego de papel. Esto es: - traducido libremente - Turay se imprimía a la vez que otras revistas de la editorial, en el espacio que quedaba y eso achicaba muchísimo los costos de impresión. Lo que en si no está ni bien ni mal, sólo que les limitaba la posibilidad - nada menos - de mostrarse en un formato vertical, más amplio.
Y en cuanto al papel, se aprovechaban rezagos de papeles de otras publicaciones de la empresa para imprimir Turay. Esta condición fue aparentemente la que llevó a Turay a tener ese tamaño y formato a todas luces anacrónico. Porque era semejante a las legendarias "Hora Cero" y "Frontera", pero veinte años después, emergiendo en un momento y época en que sólo las revistas humorísticas presentaban ese formato apaisado, de lectura horizontal. Por casos: "Patoruzito", "Isidoro", "Piturro", y otras dedicadas decididamente a un público infantil.  Había entonces, por imposición, un despropósito entre lo que Turay connotaba desde su morfología, con los temas y el tratamiento dado, dirigido a un público juvenil en principio, y al adulto que lee historietas después. Esto no restaba, desde luego, calidad a la revista, pero seguramente alejó a gran parte de esa masa de consumidores de historietas no-niños, que no la llegaron a comprar y por ende, a conocer. Recuérdese que la mayoría de los autores y dibujantes de Turay publicaban simultáneamente en las editoriales tradicionales, aunque con otra propuesta. Sólo la naciente Skorpio llegaba al igual que Turay sin restricciones aparentes. Hoy en día, si se decide instalar en el mercado una nueva revista de historietas hay que tener muy en cuenta además de las notas y del material historietístico, la gráfica interna de la revista. Y, sobre manera, la de la portada. Esto resulta fundamental en un mercado empequeñecido como es el nuestro, donde la gráfica de tapa debe atraer al posible comprador en esa franja de público a la que pretendidamente va dirigida. Entonces: a la calidad habitual en el mercado, una portada pero también el formato, envase de esas ideas para colaborar en la difusión.



                                 3-3) PORTADA. RETIRACIONES Y CONTRATAPA.

                             CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PUBLICACIÓN.



Dejando de lado la calidad, el mismo formato connotaba significados muy distintos a su interior, como queda expresado en el punto anterior. Pero esto no implica que la revista no fuera visible en los kioskos para su venta, todo lo contrario. Lo que ocurrió posiblemente fue que en su mayoría, no llegó al público para el que estaba pensado y destinado. Pero la revista era visible entre el caos de títulos que habitualmente es un puesto de venta de diarios y revistas. La tapa de "Turay", vendía. Sobre todo la primera.

Para llegar a poner ese primer número a la venta, fueron rechazados por la empresa editora hasta doce tapas, según declarara oportunamente su director. La portada de ese primer ejemplar, finalmente, mostraba a tres astronautas en un planeta de horizonte con cielo de naranjas y rojos encendidos, en actitud espectante, con su presunta nave o un extraño artefacto cerca de ellos, por detrás. Esta primera tapa ampliada a doble paño, constituía básicamente la imagen con la que se diseñó el afiche de promoción con que en  su momento se empapeló Buenos Aires. Yo era un adolescente entonces, vi el afiche pegado por todas partes y corrí al primer kiosko que encontré a ver de qué se trataba. Esa portada del primer número llamaba la atención e invitaba a conocer la publicación. Pero en esa escala proporcional, las críticas u objeciones al formato vertidas en el punto anterior se ratifican: el afiche invitaba a comprar algo nuevo en historietas, con autores  nacionales, pero sin referencias al comprador de lo que realmente iba a conseguir: pasar de aquellos grandísimos dibujos (en todo sentido), a esa revista pequeñita, como "las de chistes", para chicos, "una revistita". Efecto realmente contraproducente, similar al de cualquier otro producto que podamos adquirir, pues al margen de sus características artísticas, una publicación es en si misma un producto comercial. Y la comunicación debe darse "sin ruidos", para llegar al lector. Esos ignotos publicistas utilizaron la seducción para atraer al lector. Hicieron un gran afiche. Pero al fin, hicieron lo peor de lo que se nos enseña: "la seducción es la promesa de lo que no se va a cumplir, de lo que no has de conseguir". Y que actúa al inverso de la tentación, donde uno tiene la capacidad y probabilidad de tomar y aprehender al producto. Turay tenía condiciones como para haberse hecho de una franja importante del consumidor habitual de revistas de historietas. Además de la habitualidad de historietas y/o chistes, Turay tenía agregaba una serie de notas, cuentos e información sobre los autores, lo que la hacía más atractiva, e invitaba a una segunda lectura. Tanto la portada como las retiraciones y contratapa estaban impresos a cuatro colores. El pliego central, que abarcaba toda una historieta, también era en colores, llegando a tener dieciséis páginas. El foliado de la revista llevaba el número de páginas a ochenta y dos, partiendo de la numeración "3" para la portadilla, la primera que veía el lector al abrir la revista. En esta página tercera, el diagramador había partido el espacio en tres: un bloque inferior al pie de la página que contenía los datos de la publicación: editora, director responsable, domicilio, distribuidores; lo usual. En ese mismo bloque estaba ubicado a la izquierda el logotipo de la revista. En los dos bloques mayores, resultantes de la partición vertical del resto de la caja, el lector encontraba el índice de cada número con títulos y autores (novedad: las revistas de Columba indicaban en el índice sólo al guionista; Skorpio y Turay darían cabida también al dibujante), y el bloque izquierdo presentaba el editorial, firmado sencillamente por "el director". A continuación, a vuelta de página invariablemente comenzaban las historietas en blanco y negro, salvo el pliego color ya descripto, intercalándoles a las historietas por cada número entre dos y tres páginas destinadas a un cuento (uno distinto por ejemplar), de Eugenio Mandrini. Más una página con el título genérico de "astronáutica", de divulgación, con dibujos de Enrique Meier, quien cumplía realizándola, además de con su rol de director. La portada del primer número también le pertenece, por lo  menos en cuanto a la realización final.

 El humor corrió por cuenta del experimentado Vilar, con una serie de chistes  o cartoons. Siempre antes de la historieta a colores estaba la sección: "Quién es quién", donde se daba a conocer al lector una reseña curricular de los dibujantes de esa historieta central. La primera portada fue realizada especialmente, en cambio las tres restantes fueron hechas y armadas extrayendo dibujos del interior, coloreados a la acuarela posteriormente. La portada del Nº 3 fue armada con dibujos de Horacio Merel de la historieta "Historias de la Tierra Bárbara", con guión de Euman. En tanto que para las tapas Nº 2 y Nº4 se uso imágenes del personaje que se perfilaba como el que identificaría a Turay, el de más "gancho" para con los lectores: "John Juan", de Mandrini, con excelentes dibujos de Gianni Dal Fiume. Y era ese personaje que siempre caracteriza a una revista no por los lugares que recorría (era un Cow-boy) sino por los valores propios, con los que cualquier lector podía identificarse: amistad, lealtad, posibilidad de equivocarse, carácter... personaje en la huella de lo mejor de Oesterheld. Estos ideales lo son en cuanto al presunto lector, de una así englobada caracterización de un sector del público, al que podríamos llamar juvenil. Como cualquier generalización está en su génesis el error, pero se hace necesaria para cualquier descripción. Podríamos decir, por ejemplo, que un alto porcentaje de la juventud argentina de entonces estaba altamente politizada, y sensible y atenta a los cambios que se daban en el mundo. Una interesante cantidad de publicaciones de carácter político, incluidas las revistas humorísticas, satisfacían algunas de estas necesidades. Pero existen otras: a la teoría, la necesidad de la acción como contraparte. Y por qué no, también la evasión. La posibilidad de vivir una y mil historias en contacto con la letra impresa, con el olor del papel. Potenciando la imaginación. Antes, como ahora, las revistas de historietas han cumplido con tres premisas: 
1) ser expresión de distintos autores en los dos últimos siglos, en ocasiones dándole al lector obras de verdadero valor artístico
2) ser un producto comercial, para su continuidad como medio (auto - subsistencia a partir de la venta de publicidad inserta en sus páginas y posteriormente por la venta de ejemplares)
3) ser un medio de evasión o escape para la imaginación del lector, que encuentra un canal por donde fluir tanto en épocas de paz como (potenciado) en la guerra, donde se ven claramente las posibilidades de propaganda de ideas que la historieta - como cualquier medio de expresión, producto comercial y de evasión -conlleva. 
En definitiva, y al margen de otra posibles características menores tipificables, la historieta y más precisamente las revistas de historietas,  son un producto claro de la cultura del siglo XX. En la década del´70 en que aparece Turay, uno de los modelos a seguir era el de la Patria Grande, o una sola nación latinoamericana (algo a lo que Rebrote, treinta años después todavía adhiere, como posibilidad a concretar). Una Nación que englobe las distintas culturas del continente. Los libros, más tarde las revistas, el cine, la televisión, han servido para difundir ideas. La revalorización de lo propio, (inserto en el momento de la aparición de Turay en un empobrecido subcontinente latinoamericano), actúa aún hoy como motor de proyectos historietísticos tan absolutamente necesarios como escasos. Turay

privilegió lo hispanoamericano, ya desde su título: "Turay", voz quechua que significa  hermano. Nombre asociado con la leyenda del norte argentino, la del "Kakuy", con dos hermanos amantes que se distancian;  y ella le llama eternamente, buscándole: "Kakuy, Turay, turay... (hermano, hemano).
Fue Jorge Claudio Morhain el que acercó este nombre al director y al grupo creativo inicial, y "Turay" fue elegido como título de la nueva publicación. Turay, título bien nuestro, por etimología, insólito en una publicación argentina, pero que denotaba por si mismo una postura, Turay privilegió además la revisión de temas históricos, el "descubrimiento" de América, la traición del conquistador español sobre el Inca, en su afán de riquezas; la guerra de fronteras contra el indio, la vida en el desierto con el indio, etc. Hubo lugar para el género negro y en esto, pero sobre todo en una serie titulada "La cantina del soldado desconocido", de Carlos Albiac y Néstor Olivera, una afirmación de temáticas y personajes no estereotipados, con claros antecedentes en la casi olvidada revista “TOP!”, y, más atrás en el tiempo, en los guiones que escribiera Héctor Germán Oesterheld desde la mítica editorial Frontera hasta su desaparición allá por abril de 1977. 
 

Felipe Ricardo Ávila


BIBLIOGRAFÍA:
Guillermo Saccomanno y Carlos Trillo: "Historia de la historieta argentina",
Ediciones Record, Bs. As., 1980.
Entrevista a Enrique Meier, en revista "Perspectiva, de y para los Dibujantes, Nº 2, Editorial Perspectiva, Mayo 1982.
Colección particular de revista Turay, hermano de aventuras.


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